Vigo tendrá el próximo año la mayor inversión pública de toda su historia

VIGO

CAPOTILLO

Fomento, Zona Franca y Puerto suman 327,4 millones, a la espera de Xunta y Concello El AVE es el único de los grandes proyectos que no cuenta con partida específica de obras

03 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A Hay razones para romper viejos atavismos. Vigo siempre se ha sentido marginada en los presupuestos del Estado pero este año, con las cifras en la mano, es difícil sostener esa aseveración. Preocupan mucho temas como la autovía o el AVE, lo cierto es que las cifras de inversión pública por parte de la Administración central serán las mayores de la historia de Vigo. Entre el Ministerio de Fomento, la Zona Franca y la Autoridad Portuaria suman 327,4 millones de euros. A ellos habrá que sumar las que elaboren en breve la Xunta de Galicia y el Concello de Vigo, cuyos gobiernos prevén cifras similares a las del año pasado. Por primera vez se da la circunstancia de que todos los grandes proyectos de infraestructuras de la ciudad (salvo el tren de alta velocidad con la Meseta, que continúa en estudio) cuentan con partidas específicas para obras. Es una situación sin precedentes, que permitirá tener en marcha o acabar reivindicaciones que en algunos casos datan de hace una década. Prioridades Las actuaciones más relevantes por parte de Fomento son el segundo cinturón y, extrapresupuestaria, la autopista Puxeiros-Tui. La Autoridad Portuaria acometerá el puerto seco de Salvaterra y la nueva lonja de bajura. El Consorcio de la Zona Franca de Vigo prevé invertir cerca de 90 millones de euros en los parques industriales de Valadares, Salvaterra, Morrazo, Nigrán y Salceda. Más modesta es la aportación del Ministerio de Medio Ambiente, que da 188.000 euros para acondicionar la Xunqueira do Lagares y 60.000 euros para el Parque Nacional Illas Atlánticas, y que parece olvidar otros compromisos con la regeneración del litoral y las playas de Vigo. Otra cuestión que llama la atención es que la clase política ha centrado un año más el debate sobre los presupuestos en el capítulo de inversiones, pasando por alto los aspectos sociales. Ese otro análisis sigue inédito.