El futuro de la plaza de la Independencia se ha convertido en un test de la voluntad peatonalizadora del actual gobierno, más exactamente de su ala nacionalista que la apoya sin tapujos mientras el PSOE se oponía y ahora parece otorgar mientras guarda silencio. Por esta razón Tráfico llevó por Independencia la marcha ciclista y situó en este punto una parada para avituallamiento. Allí estuvieron los aproximadamente trescientos vigueses que participaron, entre ellos De Acosta y el también concejal del Bloque Santiago Domínguez. Aprovechando la jornada se colocó una mesa de votaciones para que los vecinos pudieran emitir su voto a favor o en contra de la peatonalización de la plaza. Parece que la mayoría de los que votaron los hicieron a favor y por la zona estuvo Xabier Toba (concejal del BNG), quien confirmó a varias personas que los coches no volverán a atravesar la plaza. En algunos momentos se originaron agrias discusiones con ciudadanos que defienden la vuelta a la situación anterior. Entre ellos se encontraba el presidente de distrito del PP, Manuel Durán, quien criticó la postura de los nacionalistas y quien está convencido de que los vecinos quiere que vuelvan a pasar los vehículos. Por lo demás la jornada se desarrollo sin otras incidencias que las marcadas por la climatología. Así, las marionetas previstas para las siete de la tarde en la plaza de la Constitución se trasladaron a la lonja del Concello por la lluvia. Quienes no estaban tan contentos eran los conductores de Vitrasa; un portavoz comunicó a esta redacción que los que ayer trabajaron no iban a cobrar los 42 euros del plus de festivo.