Han pasado casi 250 años desde que Lord Sandwich inventó el ídem. Lo que no sabía entonces el conde John Montagu es que aquel emparedado que creó mientras jugaba a los naipes iba a adaptarse a todas las culturas del mundo, convirtiéndose en el origen de la comida rápida. El alarde gastronómico de Lord Sandwich también llegó a Portugal, donde se transformó en uno de los platos de referencia de la Ciudad Invicta: la francesinha . ¿Y qué es exactamente una francesinha ? Aunque suene a juego erótico, una francesinha no es otra cosa que un sandwich venido a más. Para Oporto, además, la francesinha es un motivo de orgullo, una exquisitez gastronómica cuya importancia sólo es discutida por el otro plato insignia de la capital del Duero: las tripas (una alubiada en la que el chorizo se mezcla con los callos). Desde la invención de este peculiar emparedado en los años 50, la francesinha ha evolucionado hasta convertirse en mucho más que un sandwich. Al ineludible pan con su jamon de york, los cocineros de Oporto le añaden queso, salchicha fresca, linguiça, filete de ternera e incluso huevo. Todo en un plato regado por el ingrediente que hace de la francesinha una delicia: una salsa picante en la que tienen cabida líquidos como el vino, la cerveza y el whisky, que se mezclan con carne, cebolla y tomate, para constituir un jugoso y suave molho (salsa) de color naranja. Para quien nunca haya degustado una francesinha todo esto sonará a exceso de colesterol. Y así es. Pero el atracón compensa, como comprobarán quienes se acerquen este fin de semana a Oporto. A orillas del río Duero, la Cofradía de la Francesinha y la empresa cervecera Sagrés han organizado un festival en el que esperan distribuir la friolera de 30.000 francesinhas , regadas con 25.000 litros de cerveza. Francesinhas en Vigo Todo ello acompañado de la mejor música de Portugal, Brasil y Cuba. Quienes se decidan a probar el plato enseña de Oporto, deberán acudir a las instalaciones al aire libre preparadas para la ocasión: un gran recinto con espacio para 1.600 comensales, ubicado en plena Ribeira. Hoy, el festival abre sus puertas a las 18.00 (hora española), y no cierra hasta la una, cuando concluye la actuación de Los Crazy de la Salsa, un grupo cubano. Mañana y el domingo, las francesinhas se servirán desde las 13.00 horas hasta las tres de la madrugada, mientras suenan los ritmos cálidos de Furia do Açucar y La Sonora Matancera. Y quienes pierdan esta ocasión de degustar una francesinha descubrirán pronto que no tienen que ir hasta Oporto para probarla: unos empresarios lusos ultiman un proyecto para instalar un restaurante de francesinhas en Vigo.