Del GAL a Pinochet, el «superjuez» se ha hecho cargo de los casos más deslumbrantes

La Voz

VIGO

14 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El juez Baltasar Garzón dio su primer salto a la popularidad asumiendo la instrucción de sumarios relacionados con los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). El escándalo de la involucración de altos cargos de la Seguridad del Estado en la guerra sucia contra ETA le granjeó simpatías entre medios de comunicación y amplios sectores de ls sociedad. Garzón ha sido comparado físicamente con Clark Kent, el personaje de comic que se transformaba en Superman. El magistrado se ha convertido en un juez estrella que aprovecha los casos con mayor trascendencia social. En la lucha contra el narcotráfico ha protagonizado operaciones especataculares como la Operación Pitón. Garzón se presentó una noche en diversas localidades andaluzas y dirigió una redada contra más de un centenar de presuntos narcotraficantes, entre ellos algunos conocidos toreros. Sin embargo, las pruebas contra muchos de los detenidos no eran sólidas y la mayoría tuvieron que ser puestos en libertad. Baltasar Garzón ha asumido casos de enorme repercusión internacional como la orden de detención y procesamiento contra 98 militares de la Dictadura argentina, acusados de genocidio. La investigación del juez sobre las dictaduras en el Cono Sur americano le llevaron mantener en jaque al ex dictador chileno Augusto Pinochet. Ahora, el magistrado se ha congratulado de la puesta en marcha del Tribunal Penal Internacional al que ha calificado como la «mayor iniciativa de paz del siglo XX».