Al ministro no le gusta Castrillo

VIGO

Cascos se ha entrevistado con todos los alcaldes de las ciudades gallegas salvo el de Vigo, al que no escatima críticas El ministro de Fomento le acaba de lanzar la enésima pulla a Castrillo. Le acusa de orquestar una campaña contra los planes del AVE por intereses electoralistas. También le achacó en su momento el retraso del segundo cinturón y la falta de diálogo institucional. Es evidente que a Álvarez Cascos no le cae simpático el alcalde de Vigo. Prueba de ello es que a estas alturas ya ha recibido a todos los regidores de las ciudades gallegas (Pontevedra, Ferrol, A Coruña, Santiago, Lugo y Ourense) menos a él. ¿Repercute este desencuentro en la marcha de importantes obras que dependen del Gobierno: circunvalación, aeropuerto, autovía, puerto...

02 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El desencuentro entre ministro y alcalde es evidente. Han pasado casi tres años desde que Castrillo tomara posesión del cargo y todavía no ha logrado entrevistarse con Cascos. A Vázquez (A Coruña), Lores (Pontevedra), Bugallo (Santiago), Cabezas (Ourense) y Orozco (Lugo) ya los ha recibido en su despacho de Madrid, mientras que con Bello (Ferrol) departió en un encuentro en tierras gallegas. Cascos sí ha tenido tiempo, además, para abordar los asuntos de Vigo en distintos momentos con el jefe de la oposición municipal, el delegado de Zona Franca, el presidente del Puerto y también los empresarios del Club Financiero. Ayer, al ser preguntado por las críticas que le había hecho el ministro el día anterior en Santiago, Castrillo no quiso echar más leña al fuego. Se limitó a decir las consideraba fuera de lugar porque «cando viu a Galicia, antes das eleccións autonómicas eu non o acusei de actuar con premeditación electoral». «Será moi ben recibido» cuando visite la ciudad, puntualizó. Visitas Pues lo cierto es que Cascos ya ha venido en dos ocasiones a Vigo, pero no para visitar el Ayuntamiento. En una utilizó el aeropuerto para desplazarse a O Porriño y, en otra, se dedicó a pasear por la ciudad y los pueblos limítrofes pidiendo el voto para Fraga. Castrillo sólo logró la foto con el segundo del Ministerio, Benigno Blanco, pese a las cartas y telegramas enviados desde el año 2000. «Creo, señor diputado, que cuando se habla de diálogo, se habla de una responsabilidad recíproca porque si recorro en estos momentos las relaciones institucionales en Galicia con la Xunta, el Ayuntamiento de A Coruña, el de Lugo, el de Santiago y el de Ferrol, resulta que hay diálogo», le espetó Cascos al diputado del BNG en el Congreso, Guillermo Vázquez, en abril de 2001. Infructuosa fue también la mediación del parlamentario socialista Guillermo Hernández para que el ministro se dignase a recibir a Castrillo.