12 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
El alcalde de Vigo y su concejal de Urbanismo, ambos del Bloque, llevan dos años lidiando con una sentencia que puede llevar al Concello a una dificílisma situación. Por este motivo intentan por todos los medios que el fallo no se ejecute o que no implique el derribo. Esta postura choca con la evidencia de que fueron precisamente los nacionalistas quienes con más empeño se opusieron a la construcción del edificio. Por este motivo el del Piricoto ha sido un asunto recurrente en las reuniones del consello local del BNG donde algunos integrantes comprenden la postura municipal pero consideran prescindible el edificio.