El objetivo de las ferias españolas es la internacionalización. Lo afirman tanto el presidente de la Asociación de Ferias (AFE), el bilbaíno Juan Garayurrebaso, como el gerente de Ifevi, Rubén López. Hasta el momento sólo la Fira de Barcelona ha organizado eventos en el extranjero, en concreto en México. El carácter internacional del recinto de Vigo se limita, por ahora, a acoger a un gran número de expositores y visitantes extranjeros, principalmente de Portugal. El 20% de los usuarios del recinto ferial de Cotogrande son de otro país. El ejemplo a seguir en cuanto a internacionalización es Exponor, el recinto ferial de Oporto. Esta institución, que está promovida por la Asociación de Empresarios de Portugal organiza numerosos certámenes en Brasil, Mozambique y Angola. De hecho han creado una delegación permanente en Sao Paulo. Otro de los objetivos planteados ayer en la asamblea de la AFE es elaborar un manual de calidad para llegar a la máxima cualificación. El conjunto de todas las instituciones que forman AFE facturan 288 millones de euros (47.919,17 millones de pesetas) y sus eventos generan en gastos en la hostelería de sus respectivas ciudades 480.000 millones de pesetas (2.884.858.101,04 euros).