El Concello ultima el traslado del sexto edificio que cambiará de ubicación en Vigo

M. J. F. VIGO

VIGO

Tres serán reconstruidos por sus dueños, dos esperan destino y el antiguo juzgado acoge el Museo de Arte Contemporáneo El gobierno municipal está a punto de cerrar las negociaciones para el traslado del chalé Agarimo a una parroquia del entorno rural. Situado en el número cuatro de la calle Tomás Alonso, la intención del departamento de Urbanismo es destinarlo a centro sociocultural. Se trata del último inmueble conservado en su ubicación original, de los seis existentes en la ciudad clasificados como «trasladables» en el Plan Especial de Edificios a Conservar. El Colegio Alemán, la antigua estación de Renfe, dos chalés situados respectivamente en Pi y Margall y Tomás Alonso y los antiguos juzgados integran el resto de la lista.

07 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Las negociaciones entre la promotora propietaria del chalé Agarimo y el gobierno municipal permitirán conservar el edificio, tal como exige su clasificación urbanística, y, al mismo tiempo, trasladarlo a otro lugar más adecuado. A cambio de la cesión del inmueble al Concello y de su reconstrucción para fines sociales, éste permite la edificación en la parcela, contemplada en el Plan General de Urbanismo. Otras veces, la administración local actúa simplemente como mediadora, como en el caso del chalé situado en el número 22 de la misma calle Tomás Alonso, que pasó a los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres de Teis. La intención es destinar el inmueble a albergue o casa de transeúntes. En cualquier caso, se consideran fórmulas ventajosas para ambas partes. El problema de Agarimo y de otros chalés de la época es que se encuentran situados en antiguas zonas residenciales que con el tiempo fueron absorvidas por el casco urbano. El hecho de que se clasificaran como edificios a conservar impedía a sus propietarios urbanizar la finca. La construcción de Tomás Alonso (Peniche) es una de las pocas supervivientes de las realizadas en su día por el arquitecto Manuel Gómez Román. Proyectada en 1931 para Manuel Manzanares, fue ampliada en 1937 por el mismo arquitecto. El edificio fue vendido posteriormente a una promotora. Con esta operación el Concello vigués concluye su objetivo de encontrar destino a los edificios que además de estar clasificados a conservar ofrecen la posibilidad de traslado. Al mismo tiempo se dota a las parroquias del ámbito rural de infraestructura sociocultural.