El secretario general del Metal de la Confederación Intersindical Galega, Miguel Anxo Malvido, calificó la venta de Sintel al empresario Mas Canosa por parte de Telefónica como «un acto de piratería financiera» ya que el empresario cubano americano, dueño de un emporio con enormes influencias en la Casa Blanca (instó el bloqueo a Cuba) no cumplió las condiciones que había pactado. Los miembros de la CIG consideran que la quiebra real de Sintel se produjo en 1996, año de la venta a Mas Canosa, en lugar de 1998, fecha que ha establecido el juzgado número 42 de Madrid como determinante de la quiebra real del grupo. Hay que recordar que Sintel fue vendida por Cándido Velázquez, entonces presidente de Telefónica, cuando el PSOE estaba gobernando en funciones tras haber perdido las elecciones frente al PP. Además de incumplir las condiciones de compraventa, Mas Canosa revendió la empresa a un grupo de directivos. Ahora, el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, les ha imputado tras el informe de la Fiscalía Anticorrupción advirtiendo indicios de delito.