OLAYA FERNÁNDEZ GUERRERO CRÍTICA
04 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El concierto de Castrelos del pasado viernes fue de lo más variopinto. En primer lugar, salieron a escena los gaditanos Los Cucas, que rellenaron su tiempo de concierto correspondiente con cuatro canciones suyas-bastante malas, por cierto-y varias versiones de temas de otros grupos. El plagio fue, eso sí, muy misceláneo: se atrevieron con un remake de I''m an alien, de Sting, y también con Bob Marley, pasando por Juan Pardo. Sólo faltó la de Paquito el Chocolatero. Después de estos chicos, les tocó el turno a las chicas. Ella baila sola salieron al escenario muy caracterizadas en sus respectivos papeles: Marta, la rubia, metida en la piel de una niña bien, y Marilia, la morena, interpretando el rol de chica dura. Público muy joven Al público, cuya media de edad era de quince años, pareció gustarle el concierto de estas mozas. El dúo madrileño fue a lo seguro, y optó por interpretar sus canciones más conocidas. Al final, cantaron Amores de barra a modo de bis introducido con calzador. El último en salir al escenario de Castrelos fue David Summers, que fue también el último en irse del recinto, porque el resto del público lo hizo antes de que él acabase de dar su concierto. Durante el recital de Ella baila sola, más de quince mil personas llenaban las gradas, que se vaciaron en cuanto Summers interpretó dos de sus canciones. Está claro que este chico, antaño ídolo de voluminosos batallones de admiradoras, no es precisamente un líder de masas. Los años no pasan en balde.