La propuesta de Carlos Príncipe de aprobar una modificación al alza del proyecto del museo de arte contemporáneo (MARCO) por importe de 221 millones de pesetas (sobre un total de algo más de 1.000) provocó el abandono del pleno por parte de los concejales del PP y de Manuel Soto. El dirigente socialista no había informado a la oposición, por lo que José Manuel Figueroa rechazó que el asunto se debatiera y pidió que una decisión de esta envergadura se estudie previamente en comisión informativa. El alcalde les pidió que reconsideraran esta amenaza «pois é preciso rematar as obras», pero no obtuvo eco. Finalmente, los concejales del BNG y del PSOE aprobaron dicha modificación. El informe del aparejador José Manuel Moreno justifica el incremento del gasto en que fue preciso adoptar diversas decisiones «de forma puntual por circunstancias xurdidas de situacións precisas así como a adaptación dos procesos constructivos». El motivo del incremento fue la realización de trabajos de demolición interior y de cantería de manera casi artesanal debido al estado de la piedra. También se ha mejorado la cubierta y un proyecto complementario incluye transformar el salón de actos en una sala polivalente, la cafetería en un restaurante y mejora del acabado del almacén, de los sistemas de seguridad antiincendios así como de la climatización.