Obras de saneamiento mal diseñadas

La Voz

VIGO

Un emisario mal lastrado, que se rompe continuamente, y una depuradora que nunca cumplió las normativa de la UE y sólo tiene capacidad para someter a tratamiento biológico la mitad del caudal que recibe no son las únicas deficiencias de las multimillonarias obras de saneamiento que desde hace un lustro acomete Augas de Galicia en Vigo. Según técnicos y vecinos consultados por este diario, uno de los grandes problemas radica en que sigue sin haber una separación efectiva entre aguas fecales y pluviales, lo que obliga a verter directamente a la ría cada vez que llueve. Además, la sala de bombas del aliviadero de Barreras está por debajo del nivel del mar y se avería cada vez que le entra agua salada.