Los 80 trabajadores vigueses de la antigua filial de Telefónica continúan protestando acampados en Madrid La venta de Sintel durante la transición política del gobierno de Felipe González y la llegada de Aznar al poder supuso «un acto de piratería y corrupción económica dentro de las empresas ligadas al saqueo realizado por algunos políticos y partidos para su financiación». Para el coordinador comarcal de IU, Julio Alonso Rodríguez, «es triste comprobar como Sintel, dedicada al negocio de las comunicaciones, debe a sus trabajadores de toda España -unos 80 son de Vigo, según la coalición- siete mensualidades». La Dirección General de Trabajo ha aceptado el despido de 796 de los 1818 trabajadores de la plantilla.
14 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La asamblea local de Izquierda Unida ha acordado participar en las movilizaciones en solidaridad con los trabajadores de Sintel. La coalición señala que los empleados de la antigua filial de Telefónica padecen una situación «indignante». Asfixiados por la suspensión de pagos y el impago de mensualidades los miembros de la plantilla llevan acampados en Madrid desde mediados de enero. El comité ha presentado un recurso de alzada ante el expediente de regulación de empleo y ha anunciado que seguirá en tiendas de campaña en el paseo de La Castellana hasta el próximo mes de mayo. El presidente del comité intercentros en Galicia, Rafael Martínez Calzada, ha señalado que los representantes de los trabajadores no saben cuántos empleados resultarán afectados por la nueva regulación en el territorio gallego. La mala situación de Sintel se agravó porque Telefónica comenzó a restringir pedidos acusando a los propietarios, la familia cubana afincada en Miami, Mas Canosa, de haber incumplido el contrato de compraventa. Mastec, la empresa de Mas Canosa sólo abonó 1.500 de los 4.500 millones acordados.