Abe Rábade y Paco Charlín imparten un curso para aficionados e instrumentistas En O Morrazo existe una cierta afición al jazz que proviene de años atrás, cuando era habitual asistir a actuaciones en directo de músicos de renombre. Dado que en la enseñanza musical oficial no se incluye este estilo, el profesor del conservatorio y la Escola de Música de Cangas Luis Carballo le propuso a dos licenciados en jazz por la Berklee College of Music, Abe Rábade y Paco Charlín, que junto a Luis Alberto Rodríguez forman el Abe Rábade Trío, que impartiesen un curso destinado inicialmente a los jóvenes de la big band que acababa de nacer. La acogida superó todas las previsiones.
10 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.J.SANTOS CANGAS La enseñanza musical en España se mantiene inamovible en una clara «dictadura estilística», según expresión de Abe Rábade. La música moderna y en particular el jazz apenas tiene cabida en el currículo. Rábade y Paco Charlín, nacidos en Santiago y Cambados, respectivamente, se vieron obligados a estudiar en Estados Unidos, en el Berklee College, para licenciarse en jazz. En el país americano, añade Rábade, sí existe una «democracia estilística». Cada cual puede optar por especializarse en el estilo musical que quiera. El mismo problema lo tienen los estudiantes del Conservatorio do Morrazo y la escuela de música Inocentes Camaño. Impulsada por el percusionista y profesor Luis Carballo nació la «Big band do Morrazo». Destinado a sus músicos surgió la iniciativa de impartir unos cursos de jazz para ampliar los estudios oficiales. Rábade y Charlín aceptaron la oferta. En mayo del 2000 dieron un cursillo breve al que se apuntaron 70 personas. Desde noviembre imparten un curso de unas 160 horas que finaliza este mes. En marzo inician el segundo cuatrimestre. El plazo de inscripción se abrirá a mediados de esta semana. El curso consta de cuatro partes: interpretación musical; teoría (armonía y composición); conjunto instrumental e historia del jazz. Esta última es abierta a aficionados sin conocimientos musicales. Las otras tres requieren saber leer música y tocar algún instrumento.