El BNG se queda solo en urbanismo

VIGO

El PSOE se abstiene en asuntos importantes, dejando al PP la posibilidad de paralizarlos La pugna nada soterrada que mantienen Bloque y PSOE en la gestión urbanística se puso ayer de manifiesto con toda su crudeza en la reunión del «consello» de la Gerencia de Urbanismo. En los dos principales asuntos del orden del día los tres vocales socialistas optaron por la abstención sin explicar su voto. De esta manera ambas cuestiones salieron adelante con el voto favorable del Bloque, la abstención de PSOE y PP y el contrario en un caso de Manuel Soto. De esta manera los populares se convierten en los árbitros de la gestión urbanística, con la posibilidad de paralizar importantes asuntos. De hecho, hace unas semanas el PP tuvo en una situación similar la facultad, que no ejerció, de tumbar al gerente de urbanismo nombrado por Lois Castrillo.

21 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Xabier Toba, concejal de Urbanismo, abandonó al filo de las doce de la mañana de ayer evidentemente molesto la sede de la Gerencia de Urbanismo. Minutos antes había concluido la sesión del consello, en la que este organismo tuvo conocimiento de los avances de ocho planes especiales de reforma interior (PERI) de zonas rurales del municipio. En la votación los socialistas optaron por la abstención lo mismo que el PP, saliendo adelante con los votos nacionalistas. Tampoco contó con su respaldo un proyecto archiconocido que lleva una década pendiente de solución como es el de Pizarro. El titular de Urbanismo aseguró tras la sesión que «cada grupo y cada concejal tendrá que dar explicaciones de su voto donde se la pidan; por nuestra parte, convocaremos reuniones con los vecinos, en el rural y el Pizarro, para informar de los respectivos proyectos y por qué los apoyamos. Allá cada cual», concluyó. Ordenar el rural Los ocho avances de áreas de distintas parroquias del rural corresponden a los lugares de Igrexa (Oia), Monte Pequeno (Candeán), Ribeira (Teis), Oia, Carrasqueira (Coruxo), Navia, Roade (Alcabre) y Casás (Comesaña), la mitad de los dieciséis que se están redactando por medio del convenio firmado en su día entre el Concello y el Colegio de Arquitectos. El objetivo municipal es analizar la realidad urbanística, que en muchos casos dista bastante de lo que figura en el planeamiento tras muchos años con paralización de licencias. Toba explicó con claridad este asunto y la necesidad de tener esta circunstancia en cuenta y ordenar definitivamente estas áreas parroquiales. El responsable de los trabajos, Antonio Ogando, confirmó que antes de empezar a plasmar en planos los futuros proyectos se han mantenido y se mantedrán reuniones con los vecinos para evitar su rechazo. En general los residentes son una población mayor, por encima de 40 años, y en muchos casos existe una cifra elevada de infraviviendas.