La caída de la inversión pública en Vigo retrasará todos los grandes proyectos

VIGO

Los presupuestos de Estado, Xunta y Concello para el próximo año suman menos de 11.500 millones en obras Estado, Xunta y Concello invertirán el próximo año en Vigo unos 11.500 millones de pesetas, según las partidas presupuestarias. La cifra es ligeramente inferior a la del ejercicio anterior. Pero el dato más preocupante no es tanto en la cuantía como lo que conlleva. Los grandes proyectos de la ciudad, tantas veces prometidos desde instancias políticas, o no figuran en los documentos o aparecen consignados con cantidades ínfimas. Es el caso de la autovía a O Porriño, el segundo cinturón, el sistema para aterrizar con niebla en Peinador, el tren para el puerto, la salida sur a O Porriño y la regeneración de la costa. Y ojo: la inversión estrella (3.500 millones en el Palacio de Congresos) está en el aire mientras no se resuelva la concesión de Casa Mar.

29 oct 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Los capítulos referidos a Vigo en el plan de inversiones de la Xunta para el año 2001 suman 6.005 millones (6.630 el anterior), mientras que el del Gobierno asciende a 3.866 millones (sumando empresas públicas como Renfe o AENA). Las actuaciones estrella quedan en entredicho: El Palacio de Congresos, sin plazo. La Xunta dice que dará 3.500 millones para convertir Casa Mar en auditorio. El dinero lo reserva en la Sociedade Pública de Investimentos (SPI) sin comprometer ninguna fecha. De hecho, el Concello aún no tiene la concesión del edificio portuario ni le ha pagado a los trabajadores. Sólo el 3% del valor del segundo cinturón. Fomento ha consignado 468 millones de pesetas para una obra que costará 15.000 millones. Obviamente, la obra va para largo. Veinticuatro millones para una autovía mortal. El Gobierno sigue sin acometer la reforma de la carretera a O Porriño y da una ínfima cantidad para estudiar cómo se solucionarán las curvas. Ni una peseta para regenerar la costa. Tal y como denunció el PSOE hace escasas fechas, el Estado ha incumplido reiteradamente el convenio que firmó a comienzos de esta década para rehabilitar paseos marítimos y playas (Alcabre, Teis...) en la franja litoral de la ciudad. El Concello, atado de pies y manos. La mayor parte de la inversión municipal ya está comprometida (cuartel de Barreiro, pago de Casa Mar...). En este sentido, lo tiene muy difícil para expropiar y pagar los terrenos necesarios para que la Xunta pueda cumplir su compromiso y construir posteriormente carreteras como Seminario-Corredoria (que acumula ya una década de retraso) o el vial industrial a Lavadores.