Ciudadanos invisibles

VIGO

Más de 16.000 vigueses minusválidos luchan con los obstáculos callejeros «No puedo salir a la calle sola, a pesar de que soy una persona muy independiente», se queja Carmen Vilaboa desde su silla de ruedas. Casada y con hijos dice que en Vigo, el Ayuntamiento ha hecho «poco» para suprimir las barreras arquitectónicas que hace unos meses los concejales pudieron constatar.

25 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El plan integral para suprimir barreras, que data de 1994 estuvo durmiendo en algún cajón del Ayuntamiento hasta que la concejala de Bienestar Social, Belén Sío lo ha desempolvado recientemente. Pero hay que actualizarlo. «Somos ciudadanos invisibles», se lamenta Carmen Vilaboa. Los garajes llenos de adoquines son un camino de cabras para los usuarios de las sillas de ruedas. Vilaboa dice que cada 25 metros hay una entrada de garaje con este pavimento y que existen otros materiales más adecuados. Adaptar la vivienda No todo es malo. En la construcción de nuevas calles sí se tienen en cuenta los problemas de movilidad. También en los proyectos de edificación que se aprueban hoy día. Lo que ocurre es que hay muchos edificios que se aprobaron antes de la entrada en vigor de la ley por lo que cuando se entregan ahora no cumplen la reglamentación. Levantar una vivienda que facilite la vida de los minusválidos sólo cuesta medio millón adicional, mientras que adaptar un piso o una casa supone un coste añadido de cuatro millones de pesetas. Muchas personas mayores que sufren un accidente o se quedan inválidos no tienen ese dinero y deben abandonar su hogar ante la imposibilidad de manejarse en él. Para un minusválido son necesarias puertas suficientemente anchas para el paso de una silla, suelos antideslizantes y un baño en el que asearse no suponga pasar por el potro de tortura. Hoy día en el mercado se venden todo tipo de productos para mejora la calidad de vida de los 16.406 minusválidos que viven en Vigo. Para sus necesidades y las de un total de 134.000 gallegos se ha puesto en marcha el Salón Monográfico Capacidade 2000, que podrá visitarse desde el próximo viernes hasta el 1 de noviembre en el recinto ferial de Cotogrande. En la exposición de 3.800 metros cuadrados habrá casetas de 80 empresas que mostrarán todo tipo de productos, tanto para terapias y entrenamientos, como prótesis, utensilios que ayudan a las tareas domésticas, al transporte... Paralelamente al salón, la Asociación Española de Enfermedades Musculares, ASEM Galicia, organizará unas jornadas técnicas cuyo objetivo es analizar entre profesionales la situación en la que se encuentran las personas con minusvalías en la comunidad autónoma.