LAS NUEVAS INFRAESTRUCTURAS En noviembre se presentará a Aena el sistema más adecuado para que puedan aterrizar aviones con visibilidad limitada Se había anunciado con reiterado optimismo, pero el 2001 no será el año en el que se registre un antes y un después en las condiciones de operatividad de Peinador. La terminal viguesa tendrá que esperar a 2002 para que la niebla deje de ser uno de sus peores enemigos y causa principal de los numerosos desvíos y cancelaciones que registra. El ansiado nuevo ILS, siglas en inglés de Sistema Instrumental de Aterrizaje, por prioridades presupuestarias no estará disponible hasta dentro de dos ejercicios, fecha en la que se espera que Peinador deje de ser uno de los cuatro aeródromos nacionales con más desvíos.
23 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En una visita realizada a Galicia en febrero de este año, el anterior presidente de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena), Francisco Cal, fijó en 2001 la fecha para que Peinador dejase de ser una terminal castigada por la niebla. La instalación del sistema que permite aterrizar casi a ciegas a los pilótos sería realidad en el próximo año, según señaló, para que al menos 35 de los 50 vuelos cancelados cada año pudiese tocar suelo vigués a pesar del tiempo. Sin embargo, hasta el próximo mes de noviembre Aena no recibirá de manos de la consultora encargada de realizar los estudios previos a la instalación del ILS, la recomendación de cual es el sistema más adecuado, económica y funcionalmente, para la operatividad de la terminal del sur de Galicia. A partir de ese momento, tendrán que comenzar los trabajos de obra civil necesarios para implantar la mágica tecnología, tales como rellenos y nivelación en cabecera y cola de pista. Para dichas obras y otras a realizar en el aeródromo vigués, el Gobierno central consigna en sus presupuestos del próximo año una partida de 781 millones de pesetas. Será el año 2002 cuando, con la pista preparada, se instale y calibre la nueva tecnología de precisión, que hará que Peinador pase de la categoría I actual a la II/III, que le acercaría en condiciones de seguridad y ayuda a los pilotos en sus operaciones a aeropuertos como Barajas o el Prat. El coste total de la instalación del nuevo ILS, obras y trabajos previos incluidos, se elevará a 2.000 millones, montante que en su mayoría, salvo los 781 millones previstos para el próximo año, deberán estar recogidos en los presupuestos estatales del año 2002.