La corporación acuerda crear un grupo de trabajo que estudie la fórmula legal del cambio urbanístico Un grupo de trabajo se encargará de iniciar el expediente de modificación puntual del Plan General que permita el cambio de calificación del edificio del asilo de Pi y Margall, incluida la mayor edificabilidad. La propuesta deberá presentarse al pleno de la corporación en el plazo de un mes, según acordaron ayer por unanimidad los distintos grupos políticos.
22 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La modificación del Plan General de Urbanismo permitirá más edificabilidad y dejará una vía abierta a la posible compra del viejo asilo de Pi Y Margall por parte de la cadena Hesperia para convertirlo en un hotel de lujo. La operación permitiría a las monjas afrontar el pago de las obras de la nueva residencia que se construye en Alcabre. Hora y media emplearon ayer los distintos grupos políticos para expresar en el pleno las propuestas de solución para el inmueble que acoge el asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Sus portavoces no escatimaron esfuerzos a la hora de defender con uñas y dientes cada una de las opciones, a pesar de coincidir todas ellas en el fondo. Tras varios tira y afloja y la presentación de dos mociones por parte de cada uno de los dos grupos que integran el gobierno local, la conclusión fue una especie de amalgama recogida por el secretario municipal. Un grupo de trabajo presentará al pleno en el plazo de un mes la modificación del Plan General con el fin de viabilizar el cambio de calificación. Para ello buscará la fórmula técnica y legal. El pleno, celebrado a propuesta del PP, descartó aplazar este asunto hasta que se apruebe un nuevo Plan General de Urbanismo por no ser ésta una solución rápida. Según el propio alcalde, sólo en la redacción del documento se tardará doce meses. Lois Castrillo añadió que la corporación optará por las propuestas más ágiles y jurídicamente encajables. Por su parte, Carlos Príncipe, advirtió que será una operación de regeneración del tejido urbano complicada, de ahí la necesidad de ofrecer la máxima transparencia a los ciudadanos. Tanto el BNG como el PSOE pidieron la participación de la Xunta en la financiación.