Fuentes de la empresa afirman que «como las traducciones son generadas por máquinas, no siempre resultan perfectas»
24 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Basta teclear en el traductor de Google el nombre del fundador del PP, Manuel Fraga, y seleccionar la traslación del gallego al inglés para sorprenderse con la respuesta sugerida: Abraham Lincoln, un fenómeno que Google ha achacado a los algoritmos automáticos con los que funciona ese servicio.
Fuentes de Google en España han aclarado que «el servicio de traducción de Google es un traductor automático, es decir, que funciona sin la intervención de personas dedicadas a la traducción y, en su lugar emplea el estado de la tecnología más avanzada».
Cuando Google genera una traducción, lo hace tras buscar a través de cientos de millones de documentos en la Red patrones que ayuden a decidir cuál es la mejor expresión lingüística en cada caso. «Como las traducciones son generadas por máquinas, no siempre resultan perfectas y se pueden producir errores y malas traducciones», apuntaron, al tiempo que indican que, si un usuario detecta un fallo, lo puede comunicar para que el equipo de Google lo resuelva en un plazo que suele ser de días.
Pokemon y Nadal
No es la primera vez que los algoritmos de Google producen noticias curiosas: hace unos años, Google Maps ofrecía como mejor ruta para viajar de Japón a Taiwán un trayecto de más de cien kilómetros a nado. Este tipo de errores se subsanan tan rápidamente que curiosidades como la traducción de «ääääääää» del alemán al español por «Pokemon» o de «vamos Rafa» del francés al inglés por «Roger Federer» acaban proliferando en la Red casi como si de leyendas urbanas se tratase.