Sabin Merino dispara la euforia en Riazor

El Dépor enlaza la cuarta victoria seguida gracias al segundo gol del vasco en cuatro días

Nada puede con este Dépor, ni el cansancio, ni todo un Cádiz, que apenas asomó la cabeza por un Riazor que ya se siente inexpugnable. Fue la cuarta victoria consecutiva en Liga (1-0) de un equipo transfigurado en apenas un suspiro por el profesor de Castrofeito. Vázquez dirá que no es magia, pero que explique el salto experimentado, por ejemplo, por Gaku, intrascendente hasta ahora y decisivo para dar el pase del segundo gol de Sabin en dos partidos y alumbrar así un Deportivo que acabó el partido fuera de las posiciones de descenso. La piña de los blanquiazules en el centro del campo al final del partido lo dice todo.

El Dépor y el líder de Segunda completaron un suplicio de primera parte. Agazapados en las trincheras, jugaron a lo mismo: que se equivocase el rival, pero sin arriesgar lo más mínimo. Sin ocasiones de gol, ni siquiera un disparo entre los tres palos, ni una sola intención de sorprender al adversario, el juego siempre se jugó con más interés de conservar el punto que otorga de inicio el marcador, que de salir en busca de los tres. Pero hubo momentos en que dieron ganas de que ambos los quedasen debiendo.

Especialmente este Cádiz, líder desde que prácticamente arrancó la Liga y que salió con dos delanteros, pero bien se los podía haber ahorrado. Lo más cerca que estuvo del gol fue en un remate forzado de Lozano. Riazor también asistió a un Dépor muy distinto al del jueves, cuando jugó a un ritmo febril. Con diez de aquellos mismos futbolistas esta vez bajó sus pulsaciones y apenas se asomó al área de Cifuentes en una falta lejana botada por el de siempre, Aketxe, y un centro de Gaku que Sabin remató alto.

El paso por los vestuarios sirvió para renovar la sangre blanquiazul, pues el Deportivo salió con la misma piel de cordero, pero con el cuchillo entre los dientes. Hasta el 1-0 encerró a todo un líder de Segunda en su propio campo y lo sometió al ritmo de un ataque trepidante y una defensa que no le permitió ni una. Aktexe avisó con un disparo en semifallo que Cifuentes agarró con comodidad, pero dos acciones de Mollejo, una salvada por la defensa cuando se disponía a fusilar y otra inmediata cuando corrió a taponar un despeje cadista anunciaron la carga definitiva del gol.

La jugada, otra vez larga y elaborada, hasta encontrar a Gaku entre líneas. El japonés, en su primer gran partido de la temporada, levantó la cabeza y esperó al desmarque de Sabin Merino. El pase, medido, escondía medio gol y el vasco, que se había estrenado contra el Racing, abrió el marcador. El sufrimiento final, con un Cádiz ya a la desesperada, supo a gloria. El Deportivo ha resurgido.

Ficha técnica:

1- Deportivo: Dani Giménez; Bóveda, Mujaid, Somma, Montero, Salva Ruiz (Luis Ruiz, m.16); Gaku Shibasaki, Peru Nolaskoain (Álex Bergantiños, m.85); Aketxe, Sabin Merino y Mollejo (Vicente Gómez, m.80).

0 - Cádiz: Cifuentes; Iza, Cala, Garrido (Iván Alejo, m.68), Rhyner, Espino; Lozano (Pombo, m.64), Álex Fernández, Perea, Edu Ramos (Bodiger, m.74); y Nano Mesa.

Gol: 1-0, M.65: Sabin Merino.

Árbitro: Gorostegui Fernández-Ortega, del Comité vasco. Mostró amarilla a Garrido (m.42), Perea (m.49), Iván Alejo (m.80), del Cádiz; y a Peru Nolaskoain (m.54), Sabin Merino (m.85), del Deportivo.

Incidencias: Partido de la vigésimo cuarta jornada de LaLiga SmartBank disputado en el Estadio Abanca-Riazor ante 24.345 aficionados.

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