Luis César, el camaleón de los banquillos

Después de entrenar a ocho equipos con objetivos dispares, sus exjugadores retratan al técnico gallego como un estratega flexible con notable inteligencia emocional y alta capacidad de trabajo


La Voz

Ocho banquillos, alguno en dos etapas; el primero, cuando solo tenía 34 años, justo después de colgar los guantes. Luis César Sampedro (Vilagarcía, 1966), el exguardameta que creció en el Lalín y maduró en el Racing de Ferrol, acude al banquillo del Deportivo como un contrastado entrenador con 522 partidos en su haber y sin apenas descanso en las últimas dos décadas. ¿Pero quién conoce a Luis César? Ellos, que han compartido todo tipo de vivencias futbolísticas extremas con el entrenador arousano.

RACING DE FERROL (2000-04)

Manolo García: «Identifica el talento de la plantilla»

Luis César debutó como técnico en el equipo en el que se retiró como jugador, solo un año antes. Manolo García era su mano derecha. «Es un entrenador hecho, gallego (aunque este detalle no tendría que ser importante) que se ha labrado su futuro fuera y que se ha merecido la oportunidad», asegura antes de describir: «Respecto a sus inicios, ha ido adaptando el estilo de juego, que no el pensamiento, en función del equipo. Tiene la virtud de identificar el talento de la plantilla, punto de partida para ello. En el Deportivo debe hacerlo rápido».

«Nuestro Racing y sus circunstancias requerían que fuésemos defensivamente agresivos y organizados. En el Albacete, con la obligación de ascender desde Segunda B, aprovechó el talento para hacer un equipo combinativo. En Tarragona ya no pudo, lo convirtió en férreo y ascendió igualmente», repasa. «El contexto de su segunda etapa en el Nàstic era similar al actual del Deportivo. Debe gestionar la frustración de los jugadores. Intentará algo diferente y seguro que ya lo tiene en la cabeza, porque es un hombre preparado, ilusionado y que sabe lo que quiere A Coruña», avanza García.

Nástic (04-06 y 2010)

Rubén Pérez: «El manejo del vestuario, un punto fuerte»

La resiliencia es una de las cualidades que destaca Manolo García. Sin embargo, el que fue capitán en la segunda etapa de Luis César en Tarragona, el guardameta Rubén Pérez, resalta su empatía. «Me pidió colaboración y el manejo del vestuario fue uno de sus puntos fuertes. Exige a los que juegan y cuida a los que no lo hacen. Genera mucha confianza con los porteros y se fija mucho en ellos, quizás porque lo lleva en la sangre. Siempre bromea: "Yo era malo, pero no tenía entrenador de porteros". Nuestro estilo no era como el de su Albacete. Yo sacaba, balón arriba y los delanteros, a pelearla. Pero funcionó. En mi etapa, había que salvar la categoría, así que cuando se podía jugar, se jugaba. Y cuando, no, pues no», describe.

POLI EJIDO (07-08)

Tena: «Es un cocinero que sabe elaborar diferentes platos»

«Tendrá algo en mente, porque, como cualquier gallego, cumple ahora un sueño. Se va a dejar el alma», cree Miguel Ángel Tena. «Ha sabido evolucionar con el fútbol. Vive para ello, es muy trabajador, un estudioso. En aquel Poli apostaba por las segundas jugadas, fútbol directo, delanteros que saben manejarse de espaldas, cambios de orientación a los espacios... Después me lo encontré en varios campos estudiando metodologías, y en el Albacete fue lo contrario: salir desde atrás, combinativo, balón... Es, como dice él, un cocinero que sabe elaborar diferentes platos», analiza. «Su trato es directo y transparente. Parece serio, pero es todo lo contrario, incluso es divertido. Recuerdo retar a los porteros, tras los entrenamientos», concluye.

ALCOYANO (2012)

César Remón: «Estaba a un nivel muy superior al del plantel»

Es uno de los mitos de la historia reciente del club y no le duelen prendas al admitir: «Fue la primera vez que me di cuenta de que el entrenador estaba a un nivel muy superior al de la plantilla. En todo. Además, nunca había tenido un técnico con esa capacidad de empatizar. Es un líder no autoritario. Te convence». «Demostró su versatilidad táctica, pero nosotros no estábamos a la altura y cada domingo armábamos alguna, así que intentó achicar aguas», recuerda.

Toni Torres era el director deportivo de aquel Alcoyano. «A nosotros con salvarnos tenía suficiente. Al Dépor, además, debe situarlo arriba. Nos aportó personalidad y profesionalizó el club. Si pudiese vivir en el vestuario, lo haría», dice.

ALBACETE (13-16)

Noguerol: «El más influyente de los últimos años»

Fue su compañero en el Racing y estuvo a sus órdenes en un Albacete que sufría en Segunda B. Casi asciende esa temporada y lo logró a la siguiente, siempre con un fútbol de toque. «Le cambió la cara al equipo y es el que más influencia ha tenido en los últimos años», resume. «Es metódico, tiene carisma y las ideas claras. Es muy exigente consigo. Seguro que ya conoce al Dépor y tiene recursos tácticos. Su línea defensiva en el Racing era adelantada y férrea. En el Nástic hizo fútbol directo con Bolo. Nosotros fuimos dominadores a través del balón. Me quedó grabada su imagen con libros cuando preparaba el curso de entrenador», añade.

LUGO (16-17)

José Juan: «Siempre de cara»

El portero lo describe como «un técnico serio al que le gusta trabajar y que estudia mucho al rival». «Siempre va de cara con el jugador y le da consejos útiles. En mi caso, colocación, en los penaltis...», abunda. «Cuando llegó quiso salir jugando desde atrás», dice.

VALLADOLID (17-18)

Borja Fernández: «Su forma de jugar puede gustar en Riazor»

El exdefensa gallego apunta que «no es habitual que un entrenador evolucione y cambie de estilo tanto». «Siempre intenta mejorar», concluye. «Hacíamos un buen fútbol. Su forma de jugar puede gustar mucho en Riazor. Escucha al vestuario y quiere saber cómo respira. Hace bromas, pero mantiene la distancia. Si el equipo cree en sus ideas, le irá bien», explica.

TENERIFE (2019)

Víctor Moreno: «En talento táctico, es uno de los mejores»

Apenas estuvo cuatro partidos en un Tenerife que estaba al borde del desahucio. «Fue muy práctico. Había urgencia de cerrar la portería. Se dedicó de lleno y cumplió el objetivo», relata. El director deportivo, Víctor Moreno (con quien coincidió en Albacete y Lugo), lo corrobora: «Conoce bien las competiciones, sus detalles. Tenía detectadas nuestras carencias y dio con la tecla. En talento táctico, es uno de los mejores. Se va a ver reforzado por la entidad del proyecto y las ganas que tenía de entrenar al Deportivo».

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