Escapar de la maldición de Tino Fernández

TORRE DE MARATHÓN

ANGEL MANSO

09 oct 2019 . Actualizado a las 12:34 h.

Se va Anquela y viene Luis César. Un paso más en la perversa dinámica iniciada por el Deportivo hace ya tiempo. Vive este club inmerso en una rueda en la que nadie triunfa y todos fracasan. Llegan los entrenadores y siempre parecen suficientemente buenos para hacerse cargo de la nave blanquiazul, pero una vez metidos en competición las cosas se tuercen, nadie da con la tecla y el equipo se viene estrepitosamente abajo.

Se trata de una maldición que persiguió a Tino Fernández durante toda su presidencia en el Deportivo. Uno tras otro, los técnicos que iba contratando fueron devorados por los resultados. Su trayectoria se iba degradando progresivamente hasta llegar el equipo a un grado de devastación tal que no había más remedio que cesar al entrenador.

La gran pregunta es ¿por qué este club empeora a técnicos y futbolistas? Estos días se habla y mucho del rendimiento que está dando en el Real Madrid el uruguayo Valverde. Pues bien, en el Dépor o no jugaba o, cuando jugaba, no rendía de acuerdo a su potencial. ¿Por qué ese chaval que no valía para el Deportivo es ahora titular nada más y nada menos que en el Real Madrid? ¿Por qué Garitano no pudo con el toro deportivista y en cambio dirige con mano firme y acierto al Athletic Club de Bilbao?