Los centros al área destrozan al Dépor: recibió así 10 de sus 13 goles

El equipo coruñés es el más goleado de toda Segunda


Los envíos laterales al área están sangrando al Deportivo. Los lances a balón parado y los centros del rival acribillan a un equipo lastrado por una alarmante fragilidad defensiva. Después de seis jornadas, de los nada menos que trece goles encajados hasta diez llegaron después de lanzamientos desde la banda que encontraron un remate letal o, como en el caso del gol del Albacete hace menos de quince días, provocaron el penalti que desencadenó la derrota.

Anteayer en Riazor el Numancia marcó el primer gol de córner y tras rechace; el segundo, tras un centro y remate de cabeza; y el tercero en un balón a la frontal que no se rechaza y un centro de la muerte rematado en el segundo palo. También los tres tantos con que el Rayo remontó en Vallecas procedían de centros al área: el primero, un cabezazo tras un saque de esquina; luego, un centro y remate; y, ya en los últimos instantes, un centro y hasta dos remates para acabar batiendo a Dani Giménez. Y los dos del debut liguero frente al Oviedo se gestaron desde un envío al área, pues el primero fue a balón parado y el segundo, otro centro al área y cabezazo. A estos solo hay que añadirles el tercero del Huesca, una pérdida en la salida del balón desde la defensa, una triangulación para penetrar por el lateral y un pase al área para marcar con comodidad.

Los reiterados errores en este tipo de acciones de ataque del rival reflejan una sorprendente falta de concentración y experiencia en el trabajo defensivo del Dépor, pero también un déficit de compenetración y trabajo. La mejor forma de evitar los envíos laterales no solo involucra a la línea defensiva del equipo, que no ha de perder de vista a los posibles rematadores y anularlos, sino también a los jugadores de banda, llamados a contener y empujar para que el centro, si finalmente se produce, sea no solo desde lo más lejos posible y con la menor precisión.

Nolaskoain con los compañeros

El entrenamiento de ayer, en el que toda la plantilla se entrenó junta, es decir, sin distinción entre titulares y suplentes del último partido, no incidió en este reiterado error. Los futbolistas completaron en el césped estiramientos y rondos antes de retirarse de nuevo a los vestuarios. Entre los lesionados, únicamente Nolaskoain se preparó junto a sus compañeros, pero por la tarea desarrollada es difícil conocer si estará preparado para entrar entre los convocados para el partido de mañana (16.00 horas, #Vamos) en Cádiz. El miércoles de la próxima semana se cumplirá un mes de que el vasco fue operado de urgencia en Huesca por apendicitis. Los otros tres deportivistas de baja, Longo, Borja Valle y Somma, están descartados para este partido.

Entre los más batidos de Europa

El equipo entrenado por Anquela ha encajado trece goles, a una media superior a los dos por partido. En la Bundesliga 2, donde se llevan el mismo número de jornadas que en la Segunda española, El Bochum, penúltimo clasificado, ha recibido 14 goles, mientras el colista Wehen Wiesvaden ya ha recogido 18 de su portería. Tanto en la Championship como en la Ligue 2 se ha disputado un partido más que en España. En la segunda categoría inglesa, el Luton (decimosexto de 24 equipos) lleva también 13 encajados y el Wigan (cuarto por la cola) acumula la friolera de 21 en contra. Al Stoke City (colista) le han endosado 17. En la división de plata francesa, el Le Mans (18.º de 20) se destaca como el más castigado con 14 goles recibidos en 7 jornadas.

Anquela aún tiene crédito

Alexandre Centeno

Solo una debacle en Cádiz precipitaría la salida del entrenador, pero una derrota, aunque fuera honrosa, provocaría que el encuentro contra el Mirandés en Riazor fuera ya una final para el técnico jienense

No hay ultimátum. Al menos, de momento. A Juan Antonio Anquela todavía le queda crédito como entrenador del Deportivo. A pesar de la nefasta clasificación, la pésima primera parte contra el Numancia y el mal cuerpo que dejó el empate final cuando el equipo ganaba por 3-1 en el 87, en la plaza de Pontevedra no se plantean su despido inmediato. Ni siquiera perdiendo en Cádiz. Solo una debacle en el Carranza precipitaría el despido del jienense. Cualquier otro resultado lo mantendría en el cargo, aunque una derrota, por muy honrosa que sea, lo situaría en capilla. Tendría el partido contra el Mirandés en Riazor, una semana después, que marcaría definitivamente su futuro.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Los centros al área destrozan al Dépor: recibió así 10 de sus 13 goles