Se busca nueva paz social

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Xurxo Fernández

La plantilla quiere recuperar la sintonía con parte de la afición, que los señala por insistir en cobrar la deuda que el club hizo crecer durante años

02 ago 2013 . Actualizado a las 20:21 h.

«Esto ha sido un proceso largo que empezó hace mucho y tenemos la sensación de que al final se nos puede echar la culpa a nosotros por lo que ha pasado en los dos últimos días. Pero el problema viene de muchos años atrás y llevamos tiempo haciendo muchos esfuerzos para que esto siga adelante. Además, el club entró en concurso el 10 de enero». La de Dani Aranzubia fue solo una de las muchas voces que ayer se escucharon en la sala de prensa de Abegondo. Allí acudieron en bloque los integrantes del primer equipo para demostrar una vez más la unión de una plantilla preocupada por la ruptura de la buena sintonía con parte de la afición.

Un grupo que los señala por haber insistido hasta el final en cobrar una deuda que Lendoiro fue aplazando a base de patadas a seguir. La entrada en concurso, a la que el directivo se vio forzado por la pésima situación de la entidad, acabó de poner en entredicho unas cantidades acumuladas durante varias temporadas. Los futbolistas mantuvieron el empeño de que les garantizaran el cobro y la situación se fue enquistando, con un hombre en la diana: Manuel Pablo.

El capitán fue el encargado de dar la cara en las reivindicaciones. Un papel que le fue quemando de cara al aficionado. De un modo injusto, como recordaron sus compañeros. «No se puede señalar a una persona como Manu, que da todo por el club. Desde que yo estoy, hace cinco años, siempre ha sido el que mejor ha entrenado, el que más trabaja. Es el capitán y sirve para defender el interés de los futbolistas y es lo que ha intentado hacer por encima de todo», explicó Zé Castro.

En defensa de Manuel Pablo

Bergantiños ya había dado su opinión, subrayando el motivo de la comparecencia en grupo: «Queríamos defender a Manuel y a mucha gente a la que se ha señalado individualmente. Ellos han actuado siempre en representación de la plantilla y se han dicho muchas mentiras respecto a denuncias que se quitaron individualmente y de gente que miraba por lo suyo».

El canterano fue el que intervino durante más tiempo, y lo hizo además para destacar que «ha habido muchas trabas al proceso. Se ha esperado al último día, tensando demasiado para llegar a un acuerdo, y al final creo que los que más sentido común hemos puesto hemos sido nosotros».

Pese a lo aparentemente crítico de la situación, Aranzubia se mostraba optimista. «Creo que al final las cosas irán por buen camino y se solucionarán. (...) Entiendo que haya momentos de cierto nerviosismo en los que la gente pudiera pensar que nosotros éramos los culpables, pero al final se dará cuenta de que si no llega a ser por nosotros esto no habría salido adelante», reflexionó el meta.

Está en juego el apoyo de una hinchada que no ha cejado en su aliento al equipo, y que ya rozaba los 15.000 abonados antes de saber siquiera si el club seguiría adelante.