Patricia Conde: «Soy mucho más seria de lo que la gente cree»

María Vidal Míguez
María Vidal LA VOZ

TELEVISIÓN

Debuta en la pequeña pantalla con «Pancho», la película con la que siempre soñó

08 jun 2014 . Actualizado a las 13:31 h.

La actriz y presentadora, Patricia Conde (Valladolid, 1979) es de las que cree que si deseas algo con todas tus fuerzas, y con ello no vas a dañar a nadie, se cumple. A ella le ha pasado. Debuta en la pequeña pantalla con Pancho, la película con la que siempre soñó, y continúa al frente de Ciento y la madre, que ha supuesto su regreso a la tele después del nacimiento de Lucas.

-¿Qué ha supuesto volver a la tele?

-Ha supuesto poder cumplir objetivos. Por una parte pasé de entretenimiento a ficción, en mayo del 2011 acabó el programa, pero en septiembre ya estaba rodando la serie Buen Agente. Durante el 2012 hice muchos trabajos pero como imagen quería desaparecer un poco y descansar. Empecé a escribir una novela que abandoné cuando nació mi hijo y me pasé a hacer cine de animación y comedia romántica en lo que llegaba algún proyecto para televisión o teatro apetecibles. Vamos, que los he aprovechado muy bien para hacer otras cosas, que es lo que quería.

-Tiene gracia que precisamente sea Mediaset la cadena que te contrate para gastar bromas ¿no?

-Yo estoy encantada con cualquier productora o cadena que me ofrezca proyectos interesantes.

-Haga lo que haga, Patricia Conde siempre está haciendo reír. Te ves haciendo otro tipo de programas más serios...

-Bueno, el caso es que soy bastante más seria de lo que la gente cree. Solo que tengo mucho sentido del humor y la comedia es el terreno en el que más me he curtido. Ya veremos las propuestas que llegan, no descarto nada siempre y cuando me guste el proyecto.

-Detrás de las cámaras también eres tan risueña, y te tomas las cosas siempre con tan buen humor...

-Como todas las personas que nos dedicamos a esto, no estamos las 24 horas ejerciendo nuestro papel. Es decir, la cara que ofrecemos en nuestro trabajo. Me considero una persona normal, tímida pero con mucho sentido del humor, a la que no le importa reírse de sí misma. Creo que eso es fundamental pero no solo en mi profesión.

-Ya te has reconciliado con Jorge Javier, ¿todavía queda alguna herida abierta con alguien más de tu anterior etapa?

-[Risas]. Yo no conocía de nada a Jorge Javier. La gente le ha dado demasiada importancia a algo en lo que yo ni siquiera me paré a pensar en su día y por supuesto no lo voy a hacer ahora. Solo se me pedía interpretar el guion de tal manera que la gente que estuviera viéndonos creyera lo que estaba pasando. Aunque he de decir que me siento muy halagada cuando algunos creen que yo era la directora de contenidos del programa, la que lo dirigía, la cabeza pensante, guionista, presentadora, actriz y productora.

-La gente no entendió que todo formaba parte de un guion...

-La gente cree lo que quiere creer, es más fácil. Aunque me sorprende que algunos se crean todo lo que cuentan las noticias, los periódicos, Internet, en definitiva los medios de comunicación. De todas formas, nunca me he parado a pensar en lo que entiende o no la gente. Mientras ellos opinan, yo sigo caminando sin mirar atrás. Agradezco siempre el cariño de los espectadores, pero nunca hago caso ni de lo bueno ni de lo malo y no me busco en Internet, por lo tanto muchas de esas cosas ni me llegan.

-¿SLQH trajo más alegrías que polémicas?

-Al espectador le encanta la polémica, qué le vamos a hacer. A veces se inventan polémicas donde no las hay y nos lo venden como tal. Al fin y al cabo la verdad no interesa a nadie. Durante todos esos años nos dieron muchos premios, muchas productoras hacían formatos parecidos intentando copiar la fórmula, pero lo que nosotros conseguimos fue casi sin querer, la química entre los personajes era mucha y lo hacíamos tan real que traspasaba la pantalla. A la cámara no la puedes mentir y al espectador menos. Sí, por supuesto que fueron miles de alegrías, tantas que eclipsaron cualquier polémica que quisieran crear.

-Como se sentiría Patricia Conde si la hubieran tomado con ella en un programa de ese tipo... ¿Le hubieras restado importancia?

-Me consta que de mis compañeros y de mí dijeron auténticas barbaridades, pero estábamos jugando y sabíamos las reglas del juego y sus consecuencias, por eso, como todo en la vida, nos lo tomamos con mucho sentido del humor, es lo que tiene reírse de uno mismo, te hace casi invencible. Por aquel entonces trabajaba en la tele y en el teatro. Iba a clases de interpretación, diseñaba vestidos para mi colección de ropa, reuniones de trabajo y sesiones de fotos. Tener tiempo libre para ir al cine era un lujo para mí, así que te aseguro que el resto del mundo podía decir lo que quisiera sobre el programa, no tenía tiempo para pararme a escucharles.

-Dices que el dulce es tu perdición, pero ¿cuál ha sido el secreto de tu recuperación después de ser madre?

-Nunca he hecho dieta, son deprimentes, tienes que tener mucho tiempo para organizarte y saber en cada momento lo que tienes que comer. Así que cuando tengo que perder algún kilillo, como con sentido común y voy a gimnasio más a menudo. Yo hice yoga durante el embarazo pero eso no te garantiza nada. No tengo secretos, cuando estoy activa, trabajo más y duermo menos siempre adelgazo, por eso puedo permitirme comerme un buen chuletón con patatas y arroz con leche de postre para cenar.

-¿En qué momento te encuentras?

-En uno muy bonito. En este año se estrenará la comedia romántica familiar con la que soñé un día y pensé, ojalá en España se hicieran pelis así. Y et voilá, dicho y hecho, al cabo de un mes estaba rodando Pancho, así que sigo pensando que si quieres algo con todo tu corazón y con ello no vas a dañar a nadie, el universo entero conspira para que se cumpla.