Vikingos

Beatriz Pallas ENCADENADOS

TELEVISIÓN

11 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Nos va a costar volver a ver una serie inspirada en la historia antigua sin advertir la sombra de Juego de tronos, que ha marcado un antes y un después en la ficción por más que algunos presuman de no haber entendido nada. Es un peso que arrastra Vikingos, que estrenó en Antena 3 y que tanto recuerda a las refriegas de los Lannister y los Stark. No es que este producto del Canal Historia americano pueda equipararse con la ambiciosa adaptación de la saga de George R.R. Martin, pero, en su simpleza, tiene la virtud de explicar una parte de la historia de Europa que en general se conoce poco y de un pueblo que la fiesta vikinga de Catoira no ha logrado hacernos más cercano.

Como no podía ser de otro modo procediendo del norte, el gran hallazgo ha sido ver en pantalla los anales remotos de la igualdad de sexos, con el guerrero y su esposa peleando por ver quién parte a la conquista de Inglaterra y quién se queda en casa con los niños. Observar al aguerrido matrimonio debatir mientras ambos hacen la colada es algo inédito en la ficción. Al final es ella la que se queda guardando el hogar, pero por algo se empieza.