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Francisca Montenegro acaba de recibir la extremaunción. La pérfida terrateniente de El secreto de Puente Viejo reposa ahora, inconsciente, a la espera de que sus hijos tomen una decisión. Pero «mala hierba nunca muere», advertía ayer la actriz María Bouzas (Mugardos, 1962) a la salida del rodaje de uno de los próximos episodios de la telenovela que emite cada tarde Antena 3 y que en los últimos días han seguido en todo el país alrededor de 1,7 millones de espectadores.
-¿Cómo se siente en la piel de Francisca Montenegro?
-Estoy encantada de la vida. Es la primera vez que hago un personaje de alguien tan malo. Siempre había oído contar a otros actores lo bien que se pasa y la verdad es que es muy divertido hacer de mala y no sé por qué. Francisca también tiene su corazón y su humanidad, que se le ven de vez en cuando, no mucho, así que no es un estereotipo. Además, estoy encantada de que se apellide Montenegro, como el personaje de las Comedias bárbaras, de Valle-Inclán. Es un ser muy complejo; es irónica, sarcástica, manipuladora, pero así es como ella ha aprendido a gobernar. No es que la esté disculpando, que es un bicho, pero yo le tengo mucho cariño.
-Sobre el futuro que le espera al personaje, ¿hasta dónde puede leer?
-Digamos que me estoy muriendo, aunque mala hierba nunca muere. Y ya he contado bastante... Ya todo el mundo sabe que es una mujer con mucho carácter. Pero vive en 1903, no lo olvidemos. Hay que contextualizar, porque aquel era otro mundo. Me he documentado mucho para hacer este papel y me he quedado espantada de las cosas que sucedían. Por otro lado, es muy avanzada para su tiempo, porque no era fácil entonces que una mujer llevase una hacienda. Ya el público sabe por qué ella es como es. El infierno de malos tratos que ha vivido la han convertido en lo que aparentemente es, porque ella va por la vida con una coraza. Ha perdido al gran amor de su vida y el hombre al que ama está tonteando con otra. Yo espero que a lo largo de la historia pueda triunfar el amor con Raimundo, pero juro que no lo sé. La gente a veces no nos cree, pero a nosotros nos van llegando los guiones y nos vamos enterando de las cosas sobre la marcha.
-¿Por qué sigue gustando tanto el género de la telenovela?
-Yo nunca había sido espectadora de telenovela. Supongo que las intrigas, los amores, los odios, las adversidades llaman mucho la atención. Y también el hecho de que esta serie sea de otra época genera una curiosidad por saber de dónde venimos. Y también está lo que nosotros llamamos el puenteviejero, que es el idioma y el vocabulario rescatado de la época. Eso atrae a los espectadores, aunque a los actores nos cuesta hablar así.
-¿A qué cree que responde esta moda que triunfa ahora de las series de época?
-Es muy atractivo ver encarnadas épocas a las que tenemos acceso solo por los libros o, en algún caso, por fotografías. Es interesante ver por todo lo que ha pasado la humanidad y comprobar que seguimos siendo los mismos.
-El suyo es un ejemplo más de un actor gallego que triunfa fuera. ¿Se siente reconocida?
-Con el ritmo de rodaje diario, ¿echa de menos trabajar en otro medio?
-Cine, teatro... ¿Qué prefiere?
maría bouzas protagonista de «el secreto de puente viejo»
-Un actor es un actor, venga de donde venga. Sí nos sentimos arropados y que el trabajo se reconoce, pero yo no tengo ningún problema en trabajar en cualquier punto del mundo. Pero eso sí, no dejo de ir todos los fines de semana a Galicia, todos, sin faltar ni uno. Es muy importante ir allí a ver a la familia y también a respirar, porque aquí, en Madrid, no se respira.
-Hasta ahora no he querido dispersarme hasta familiarizarme bien con la Montenegro, y esto no me ha dejado tiempo para nada. En el futuro, cuando llegue algún proyecto interesante, intentaré ajustarme.
-El teatro siempre se echa de menos. Pero yo en la vida imaginé que iba a hacer un papel como este, así que lo importante es encontrar un proyecto atractivo, sea en el medio que sea. Comedia quizás sea lo que más me apetece, pero tampoco están los tiempos para ponernos exquisitos.