Loles León ha regresado a la pequeña pantalla, pero de momento será por poco tiempo. La actriz barcelonesa ejerce de jurado en Tú sí que vales , concurso de Telecinco que le da pie para derrochar comicidad. Se la verá el martes, y en la final de los concursantes, pero no le duelen prendas en aclarar abiertamente que no la han contratado para más.
-Aparecerá y desaparecerá de « Tú sí que vales» como el Guadiana?
-Soy solo una invitada, pero no estoy contratada en este programa, que es una pena por otro lado. ¡Si yo lo que estoy esperando es que me salga un trabajo!
-Está afectada por la crisis?
-Claro, como todos. Aunque para nosotros, los actores, lo de la crisis es todos los años. Nuestra empresa se cierra en cuanto termina un contrato. Y yo soy de las que tardan en encontrar un nuevo trabajo.
-Quién diría que una actriz tan popular está parada.
-Pues sí, me estoy comiendo los ahorros. Si una serie o una película me han dado un buen dinero, lo guardo porque lo tengo que emplear para cuando no hay proyecto. No trabajaba desde que acabé en marzo la zarzuela La Gran Vía. Eso y algún bolillo.
-Frente a la crisis, usted saca su lado cómico en el programa de Telecinco. Se la ve en todas las promociones
-Sí. Yo les digo que por qué me sacan tanto si solo voy a estar en dos o tres colaboraciones. La cadena es la que tiene que decidir si continúo.
-Se tiene usted que examinar?
-Es muy gracioso todo, pero tenemos que aceptarlo con humor. El sentido del humor lo cura todo y es imprescindible, especialmente en los momentos de crisis.
-Artísticamente le ha venido muy bien esa vis cómica.
-Es un don que me ha dado Dios para que yo me gane la vida.
-Pero, por lo visto, usted también tiene miedo a hacer el ridículo
-Sí, soy muy tímida, y a veces me tiemblan las piernas y me siento insegura. Siempre pienso si lo haré bien; quieres dar el máximo, que la gente se lo pase bien, que se emocione y se ría. Es la lucha del artista que hace un espectáculo.
-La televisión también le ha dado algún papel célebre, como el de 'Aquí no hay quien viva'. Pero de allí salió un poco harta...
-No me peleé con Moreno como dice la gente, además me sigue llamando para otros trabajos, pero no me gustaron, como cualquier otra oferta que rechazo. Lo único es que aquel ritmo de trabajo, sin guiones a tiempo, no lo podía llevar para delante. Para hacer ese gran esfuerzo pedí más dinero. Estaba mal pagada. ¿No me quiso dar más?, pues me fui.