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26 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.LA VIOLENCIA abre los informativos por ser la preferida del consumidor que proyecta su mirada morbosa sobre sucesos reales que las teles ofrecen a causa de su espectacularidad explícita. Tema apasionante para sociólogos y semióticos. De no ser porque la televisión acata una cierta contención frente a la sangre, los cadáveres y las escenas de violencia bélica, los informativos no se cortarían un pelo. Ante la posibilidad (real) de que se les vengan encima sectores ciudadanos concienciados, quizá se repriman con disimulado pudor. Por suerte para ellos, las guerras (o como dicta el eufemismo: las zonas de conflicto) son excelentes para dar carnaza. Hay otras violencias cotidianas que también venden: las mujeres asesinadas, las muertes en carretera o algún apaleamiento tomado con cámara clandestina. El abanico es amplio y todos los días abren los informativos con desgracias que invitan al pesimismo sobre la condición humana. Opino que hay una considerable indiferencia ciudadana ante esa estrategia convertida en norma en (casi) todos los informativos. Y a causa de esa indiferencia (¿o complicidad?) se nos blinda la piel hasta insensibilizarnos ante lo mal que les va en Palestina, Irak, Afganistán, el Líbano¿ Con todo, asoma como alternativa Internet, un coladero para la violencia espeluznante. Será por eso que, cada vez más, la mirada morbosa se desplaza hacia la Red. Paradojas.