Todo lo que me gusta es ilegal (y breve)

Ángel Varela REDACCIÓN

TELEVISIÓN

14 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

«yTodo lo que me gusta es ilegal / Es inmoral / O engorda». Al famoso estribillo de uno de los clásicos de Pata Negra habría que añadirle «y breve». Porque Rafael Amador pudo ofrecer un estupendo concierto en la santiaguesa sala Capitol si hubiera alargado la escasa hora y pico que estuvo en el escenario. La racanería fue el defecto de un Amador que, por otra parte, demostró estar en una gran forma vocal y guitarrística. La banda, que además de tener al mejor Amador de los últimos años, basó su poderío en la habilidad del bregado guitarrista Andrés el Pájaro, la eficiente batería de Luis (hijo de Rafael), el contundente bajo eléctrico de Pepe Pulido y en el percusionista Carlos Ortega, arrancó con un instrumental que sirvió de calentamiento para después atacar directamente un himno como Yo me quedo en Sevilla . Para asombro del aficionado que espera que el artista se guarde sus mejores cartas para el final, Amador no se cortó en desgranar al principio otros de sus temas más conocidos como Camarón , Ratitas divinas , Los delincuentes , La muchachita o Pata Palo , canción con la que cambió la guitarra acústica por una eléctrica que en sus manos echaba chispas. Un Rafael ya desmelenado incluso se atrevió a tocar la batería junto a su hijo. El lado oscuro En ese momento el espectáculo parecía deparar una de esas noches históricas que los fans todavía recuerdan años después con una sonrisa en la boca. Sin embargo, Rafael Amador sacó en ese momento su lado oscuro, ese que quizá le ha impedido gozar de los laureles de la fama que sí consiguió su hermano Raimundo. A pesar de que el público estaba entregado, el líder de Pata Negra decidió parar a la hora de concierto y sólo salió luego a tocar un par de temas más casi obligado por el resto del grupo. Una pena que no respetase más al respetable. Concierto de Pata Negra. Santiago. Sala Capitol. Sábado 13 de enero.