Pese a los últimos conciertos acústicos, el guitarrista de Barricada asegura que siguen haciendo lo de siempre tras 25 años: rock duro
11 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Barricada (Pamplona, 1982) llega hoy a Lugo para ponerle el cierre a San Froilán. Enrique Villarreal El Drogas (voz y bajo), Javier Hernández Boni (voz y guitarra), Alfredo Piedrafita (guitarra) e Ibon Sagarna Ibi (batería) prometen darles «una buena despedida» a las fiestas. -Ustedes no suelen tocar mucho en Galicia. -Tocar en Galicia es complicado. Solemos comentarlo con otros grupos. Y no lo entendemos, porque la gente siempre te recibe con los brazos abiertos. -Siempre han sido de grandes coros, guitarras potentes, velocidad... -Y seguimos igual, con canciones sencillas para que la gente participe en el directo. Seguimos hablando de las cosas que pasan. Y nos gusta que la gente le dé vueltas, no dárselo todo mascado. -Ha sorprendido verlos dando conciertos acústicos. -Estamos muy contentos. Los teatros agotan las entradas y los conciertos son muy emotivos. Permiten oír las canciones desnudas, como cuando se componen, pero vistiéndolas con coros femeninos, saxofones... -¿Qué tal la experiencia de actuar en teatros? -Alucinante. Es algo mágico, muy íntimo. No sólo fue un cambio para nosotros, sino también para el público, que se tiene que sentar y todo eso. Al principio en los teatros tenían miedo. Nos decían: «es que sois Barricada...». -¿Internet hace daño? -Vendemos menos, pero los conciertos funcionan mucho mejor. Aunque no sólo es culpa de Internet, hay otras piraterías de las discográficas. -¿Especialmente difíciles para el rock? -Sí. Nunca se le ha apoyado desde los medios oficiales. -¿La canción «No hay tregua» tiene sentido hoy? -La hicimos hace muchos años. Estamos a favor de la tregua. Las cosas se entienden hablando. Es un buen momento, aunque es muy difícil y hay que saber perdonar. -Siempre han sido una referencia en el rock español. Empieza a haber sucesores. -Es un orgullo que empiecen grupos porque una vez oyeron una canción tuya. Sería muy aburrido que sólo estuviésemos los de siempre.