«Se pueden hacer programas del corazón sin ser hirientes»

Mercedes Rodríguez MADRID

TELEVISIÓN

Entrevista | Jorge Cadaval Los Morancos dejan Telecinco para instalarse en Televisión Española con una serie de espacios veraniegos para los que siguen recurriendo a la calle como fuente de inspiración

12 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Los Morancos viven un verano de trasiego televisivo. Telecinco ha emitido en semanas pasadas dos programas que quedaron descolgados de la serie Channel n.º 5 , que se levantó de la programación por falta de audiencia. Y esta semana se estrenan en TVE con varios especiales veraniegos que podrían ser el anticipo de un nuevo programa estable en la pública. Ha cambiado mucho el medio desde que los hermanos César y Jorge Cadaval se estrenaron en la pequeña pantalla, hace 26 años. A pesar de los tropiezos con los shares , los hermanos sevillanos han sabido permanecer en la brecha del humor con éxito durante sus veinticinco años de trabajo, y retratar la calle con hilaridad, siempre con su toque andaluz. -¿Qué pasó con los programas de Telecinco? -Que los dos programas que se emitieron registraron un 17% y decidieron que no se siguiera, aunque tuvieron casi tres millones de espectadores. No hubo paciencia porque los especiales que emitieron en Navidades fueron de los espacios más vistos. -¿En qué ha cambiado la televisión desde el tiempo en que ustedes hacían grandes registros? -Ahora las cadenas no tienen la audiencia de antes, porque han nacido nuevos canales y el público se reparte. En estos momentos un 17% es la tralla. Lo sé porque llevo trabajando muchísimos años en esto y cada vez entiendo menos la televisión. Me quedo en blanco como la pescada, que dicen en mi tierra. -¿Qué le parece la televisión que se hace ahora? -Hay de todo. Me parece magnífico el programa de Jesús Quintero en La Primera y se emiten programas interesantes en los nuevos canales, tanto en La Sexta como en Cuatro. En general, se está haciendo buena televisión. -¿Siguen gustando los programas de humoristas? -Mucho. La gente tiene muchas ganas de reírse, y más viendo cómo está el panorama. -¿Y cómo está el panorama entonces? -¡Ozú! Para salir al balcón y cerrar las puertas. Hay unos programas del corazón que no digo que no tengan que existir, pero deberían tener una medida. No sé si ya todo vale. Se pueden hacer programas del corazón sin ser hirientes. -¿No termina quemando la televisión a los humoristas? -Si se hace con medida, no. Nosotros procuramos grabar unos cuantos programas y nos quitamos de en medio un tiempo. -¿Cuál es su fuente de inspiración? -La calle, que es un manantial. Ha cambiado desde los 26 años que llevamos trabajando, pero las cuestiones básicas de los españoles permanecen. -¿Y cómo somos? -Los españoles somos marujones. No tienes más que ver cómo está la televisión, que es un ejemplo de lo que somos.