«Ésta es una serie de mujeres»

La Voz C. P. | REDACCIÓN

TELEVISIÓN

Entrevista | Carlos Sedes Mañana arranca «A vida por diante» en TVG, y su director, Carlos Sedes, destaca el tono de este drama, muy realista y alejado igualmente del morbo y del culebrón

08 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Carlos Sedes ha estado al frente del rodaje de la nueva serie que TVG estrena mañana, A vida por diante. Durante los meses que ha invertido en la preparación, rodaje y montaje de esta historia de marineros, Sedes aprendió que «los actores no salvan una historia mala, ni al revés». Él ha tenido la suerte de contar con un guión bien elaborado, una historia muy pegada a la realidad -cómo viven un naufragio las familias de los marineros- y un elenco de gran calidad, en el que despuntan las mujeres. -¿Con qué se queda de «A vida por diante»? -Creo que es un producto muy diferente, que no hay cosas parecidas a esta en otra cadena. Aunque lo que contamos es un drama, no hemos caído en el culebrón, que es algo muy fácil, ni en el morbo. -Recalca que la serie es un drama. ¿Eso no deja fuera a una gran parte de la audiencia? -Sin duda, porque hay una parte del público que no quiere dramas, y también dejamos fuera a los niños, y ya sabemos que en la casa mandan los niños... Pero queríamos hacer algo alternativo y lo hicimos muy conscientemente. -¿Qué le parece el día elegido por TVG para la emisión, los martes? -Los martes me gustan. En Telecinco emiten otro drama, Vientos de agua, y Cuatro está sacando la serie Roma, también en esa línea, aunque nos lleva millones de euros de diferencia. Por eso creo que A vida por diante va a gustar, que va a tener un público fiel. -¿Qué audiencia le gustaría tener? -No estoy seguro de cuál tendrá, pero yo firmo ahora por un 20%. De todas formas, no puedo preocuparme, porque yo no puedo hacer nada al respecto. Sólo puedo esperar al miércoles a las nueve de la mañana, cuando salgan las audiencias. -Ésta es una serie de actores más que de escenas. -Bueno, los actores no salvan una mala historia, ni al revés. Pero sí es cierto que hemos potenciado a los actores, sobre todo a las actrices. As leis de Celavella, por hablar de otra serie en la que participé, era muy visual, pero en ésta se utiliza muy poco la grúa, por ejemplo. Nos centramos en cosas muy pequeñas: la manos tienen un gran valor, detalles que tienen muchísima importancia. -¿La participación de las actrices ha sido fundamental para destacar esos planos de detalle? -Sin duda. Pero es que ésta es una serie de mujeres porque además de ser las protagonistas fueron muy activas, participaron mucho durante el rodaje. Si yo elegía algo en concreto, tenía que explicarles exactamente por qué, se implicaron muchísimo. Fueron muy exigentes y eso me gusta, porque era la primera vez que se hacía una serie dramática en Galicia y todos éramos conscientes. -¿Cómo evoluciona la serie? Comienza con la muerte, con un naufragio de un pesquero, pero ¿hacia dónde sigue? -La muerte es el principio, pero después es una historia de cómo se sale adelante, cómo se unen personas que apenas se conocían para sobrevivir. -Pero no hay buenos y malos... -Es que en la vida no hay buenos y malos. Cada espectador tendrá que elegir a sus preferidos, pero todos se muestran buenos y malos. -¿Cuál es el que más le gustó? -Las cinco mujeres me parecen fantásticas, aunque como personajes me quedo con el de Renata (María Salgueiro), que es muy rico porque está lleno de matices; y el de Aurora (Berta Ojea) porque tiene mucho empuje. -¿Le enseñó el capítulo a algún marinero? ¿Qué opinó? -Mi suegro fue marinero en el Gran Sol y en Marruecos, y he hablado con muchos marineros, familias de marineros y psicólogos. Por cierto, mi suegra lloró al ver la serie.