Umbral y Reverte, a la greña

La Voz X. F. | REDACCIÓN

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Ambos escritores se han cruzado acusaciones sobre la calidad de sus obras y se han enzarzado en una agria disputa que no ha evitado las descalificaciones personales

25 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?a última polémica literaria es hija de otra anterior, concerniente a los premios Planeta. Todo empezó cuando Juan Marsé, miembro del jurado del galardón, mostró en público su disconformidad con unas obras ganadora y finalista con escasos méritos para ganar, a su juicio. Marsé dimitió, los libros y sus autores comenzaron a presentar sus trabajos, y las críticas se recrudecieron. El finalista, Jaime Bayly, se libró más o menos, pero la ganadora, María de la Pau Janer, salió peor parada. Hasta el escritor invitado en la gran presentación de los Planeta, Francisco Umbral, admitió que Pasiones romanas era una novela sin estilo. Y remachó: «Tampoco Pérez-Reverte tiene estilo y no se lo reprocha ningún crítico ni ningún lector». Umbral había recurrido a la vieja técnica de denostar a uno para ensalzar a otro. Pero el otro, Arturo Pérez-Reverte, en este caso, no se ha callado. En un artículo que publicará mañana la revista El Semanal , Pérez-Reverte se despacha a gusto con quien ya mantuvo otra polémica hace cinco años. En su página, el creador de Alatriste ironiza sobre quien tiene «la mejor prosa de España» y una imagen «más social que literaria», sus dos únicos méritos, ya que su obra no es más que un gran vacío, en su opinión. «La lectura tranquila de sus libros y columnas sólo revela frivolidad superficial, incultura camuflada bajo la brillante escaramuza del estilo. En realidad, Umbral nunca tuvo nada que decir». «Plagio entreverado» A medida que avanza el artículo, Pérez-Reverte sube el tono de su enfado. Según el escritor, Umbral «nunca pisó una universidad como alumno, ni leyó un clásico, ni tuvo una formación que trascendiera la cita, el plagio entreverado y el picoteo de lo ajeno». Más adelante se asombra de su «asombrosa ignorancia» para un novelista que se permite despreciar a Cervantes, Galdós, Dickens, Tolstói y Dostoievski, además de contemporáneos como Mario Vargas Llosa o el propio Juan Marsé. Hacia el final del artículo la literatura da paso a otras apreciaciones. Pérez-Reverte califica de «turbio» el sexo de las novelas de Umbral, «más turbio aún cuando imaginamos al propio Umbral practicándolo». También cita a terceros en sus opiniones sobre el escritor, como esta apreciación de Jimmy Giménez Arnau: «Padece cáncer de alma». Su relación con Cela La relación con Camilo José Cela también se menciona en el artículo. Pérez-Reverte le reprocha a Umbral el libro que publicó sobre el Nobel gallego, «un librito oportunista e infame, escrito, eso sí, con estilo sublime». También le echa en cara que insulte y señale con el dedo «a antiguas amantes y a mujeres que le negaron sus favores; aunque esto lo hace sólo cuando no pueden defenderse y sus maridos están muertos o en la cárcel». Pérez-Reverte aclara que no aludiría a lo personal si no fuese porque Umbral salpica sus textos con estas referencias. Por último, lo califica de cobarde: «A todo esto añade una proverbial cobardía física, que siempre le impidió sostener con hechos lo que desliza desde el cobijo de la tecla. Pero al detalle iremos otro día. Cuando me responda, si tiene huevos».