«El éxito de '7 vidas' es que los protagonistas son antihéroes»

J. Luis Álvarez MADRID

TELEVISIÓN

La actriz está rodando la nueva temporada de una de las series más seguidas de Telecinco, que se emitirá en enero, mientras sigue en el teatro con «Como en las mejores familias»

22 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Blanca Portillo vuelve al frenético rodaje de 7 vidas , serie de Telecinco en la que encarna a Carlota , la mujer del dueño del bar Casi Ke No. Del plató al teatro, donde trabaja en Como en las mejores familias , la actriz considera que el éxito de la serie está en que sus protagonistas «son antihéroes». -Es una cosa muy seria. Primero es la capacidad que uno tiene para reírse de símismo y, por ende, de todo lo demás. -¿Cómo se compatibiliza el teatro y la televisión? -Es muy duro y muy cansado, pero se lleva bien porque las dos cosas enganchan. La serie estará en antena en enero y a ella tengo que dedicarme al máximo, porque te lleva mucho tiempo. Trabajamos los cinco días a la semana. Desde el plató Gonzalo (Gonzalo Castro, el actor que hace de su marido en la serie) y yo nos vamos juntos al teatro, porque también actúa en Como en las mejores familias . -¿Dónde está el secreto del éxito de «7 vidas»? -A parte de que cuenta con unos guiones excelentes, al margen del trabajo correcto de los que estamos ahí dando la cara, lo que tiene es que los personajes son antihéroes, seres muy cercanos para cualquiera. No hay ninguno que sea un diseñador gráfico, es una peluquera, un barman a los que les suceden las mismas cosas que a todo el mundo. -¿Qué novedades le esperan a su personaje esta temporada? -Lo que le va a influir es que ha sido madre, son padres primerizos a los treinta y tantos años y me imagino que sobre eso será lo que van a variar los personajes esta temporada. -¿Habrá sorpresas en la trama de la serie? -No tenemos ni idea. Eso sólo lo saben los guionistas, que nos maltratan psicológicamente de esa manera. No sabemos exactamente qué va a pasar. -¿Le preocupan las audiencias? -Trabajando en televisión es inevitable que te preocupes por las audiencias. Es una cosa que se contagia. Cuando hacemos un trabajo queremos que la gente lo acoja bien, con lo cual estás pendiente de ver si sí o si no. En este caso, 7 vidas tiene su público fiel, que casi lleva una chapita puesta que dice «nosotros somos seguidores incondicionales». -Televisión, teatro, cine. ¿Dónde está más a gusto? -Siempre he tenido una especial debilidad por el teatro. 7 vidas tiene un componente teatral que me fascina y es el hecho de hacerlo con público. En la comedia es importantísimo tener la respuesta inmediata del público, porque es la mitad. En la serie tenemos a cuatro millones de espectadores que están por ahí, en sus casas y que no los vemos, junto a doscientas personas cerquita cada día, lo que es una alegría porque notas cómo reciben lo que estás haciendo. -Ahora se atreve con el doblaje y nada menos que en una película de dibujos como «Buscando a Nemo». -Interpreto a una estrellita de mar que se llama Pichs , que vive en una pecera, en una clínica dental. Ese es todo su mundo. Nunca había hecho esto y me parece una cosa fascinante. Me lo he pasado como una niña pequeña. Es una sensación muy particular ponerle voz a un dibujo que tiene la misma calidad de un ser humano. Ha sido muy bonito. Es una película que puede fascinar a un enanito de tres años o a un adulto como yo, que me quedé pegada a la butaca, porque es una historia épica y bonita.