Tom Cruise se viste de samurái para tratar de ganar su primer Oscar

César Wonenburger REDACCIÓN

TELEVISIÓN

En «El último samurái» el actor interpreta a un militar al que un viaje le cambiará la vida La película, que mezcla épica y conflictos interiores, se estrenará en España en diciembre

21 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

No puedes ser rey de Hollywood eternamente sin tener un Oscar en la repisa de la chimenea, sobre todo, si tu carrera empieza a dar peligrosos síntomas de flaqueza. Eso es lo que lo ocurre estos días a Tom Cruise, quien después del varapalo de Vanilla sky y la buena, que no espectacular acogida de Minority report , espera haber dado de lleno en la diana con su nueva propuesta, El último samurai . Además de reventar la taquilla, el filme de Edward Zwick ( Leyendas de pasión ) debiera servirle al actor, además, para ganar por primera vez esa estatuilla que hasta ahora se le ha resistido en cuatro ocasiones, y que en cambio ya tiene su ex, Nicole Kidman. Con los premios norteamericanos adelantados al próximo mes de febrero, las apuestas sobre quiénes gozarán del favor de los académicos en un año particularmente duro para el cine minoritario -para votar, por primera vez, habrá que acreditar que los filmes se han visto en la pantalla grande, nada de vídeos o DVD- se han disparado más temprano que nunca en EE. UU. Y como siempre, ya hay quien ha comenzado a hacer campaña abierta para apoyar a sus favoritos. La influyente revista norteamericana Premiere lo tiene claro, y en uno de s su más recientes editoriales reclama sin recatarse uno de esos galardones dorados para el actor. Nuevos retos En la superproducción de la Warner El último samurái , que se estrenará en los primeros días de diciembre, Cruise, de 41 años, encarna a un desencantado militar norteamericano a finales del siglo XIX. Dispuesto a embarcarse en nuevos retos, el capitán Nathan Algren decide aceptar la generosa oferta del emperador de Japón, que aspira a modernizar su ejército al estilo occidental, y erradicar definitivamente el poder de los guerreros samurái. Capturado por estos últimos, que se ocuparán de él y le curarán sus heridas, el humillado oficial deberá replantearse su errática vida. Como en otras películas similares en su planteamiento y diseño, entre las que se podría citar a Bailando con lobos , el protagonista conocerá de primera mano las ansias de supervivencia y los ancestrales códigos de comportamiento, basados en un particular sentido del honor, de sus otrora enemigos. A partir de ahí, su propia naturaleza entrará en conflicto y su punto de vista cambiará radicalmente. El contacto con una cultura desconocida le abrirá los ojos sobre otros valores, y transformará a un hombre cínico y sin principios en una persona nueva. Para Tom Cruise, nominado por primera vez en 1989 ( Nacido el cuatro de julio ), los samuráis eran mucho más que guerreros: «fueron poetas, filósofos de la sociedad». «Lo que me atrajo de la película cuando leí el guión por primera vez», ha dicho el actor, «fue que sentí¿ trascendencia. Me atrajo hacia otro mundo que no conocía, sobre el que tengo mucha curiosidad, un mundo inherentemente romántico. He estado en Japón muchas veces, y hay siempre un enigma. Tienen una cultura hermosa y siempre sentí ganas de comprenderla mejor. Ese es el camino que espero que hagan los espectadores».