De sus lápices han surgido las últimas versiones de los superhéroes más conocidos del mundo. El dibujante canadiense participó en el salón «Viñetas desde o Atlántico»
13 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Sentado delante de una cartulina blanca es capaz de descubrir un mundo que el resto no puede concebir. Su lápiz se mueve rápidamente mientras traza unas finas líneas que se convertirán, minutos después, en el increíble Hulk frente a la torre de Hércules de A Coruña. Es alto, delgado y, quizás, tímido. Si no fuera porque la realidad prevalece, parecería el perfecto Superman en su faceta de periodista, antes de transformarse en el héroe de la capa roja. Stuart Immonen (Canadá, 1967) trabajó como dibujante en la historieta Adventures of Superman desde el número 520. Treinta revistas después pasó a encangarse de dibujar y escribir la serie Action comics, en la que había nacido el personaje. Immonen es el autor del rediseño de la ciudad de Metrópolis, realizado en el tomo Superman: The end of the century , de 96 páginas. Recientemente, y con guión de Bruce Jones, se ha encargado de una de las últimas etapas de la serie Hulk , que ha sido recopilada bajo el título de Transfer of power . Su último trabajo coincide con el estreno cinematográfico de las aventuras de la Masa. El dibujante norteamericano habló ayer en el salón del cómic Viñetas desde o Atlántico , que se está celebrando en A Coruña. Allí expuso sus opiniones sobre la evolución del cómic en los EE.?UU. y adelantó algunos de últimos proyectos como dibujante de cómics. -¿Cuándo decidió dedicarse al mundo del cómic de forma profesional? -La respuesta puede parecer increíble, ya que decidí dedicarme a ésto cuando tenía 19 años. Antes creía que mi lugar estaba en un instituto, dando clase como profesor de arte. Pero amaba los cómics desde siempre y decidí que tenía que devolver al mundo de las historietas parte de lo que él me había entregado a mí. -¿Creyó en algún momento que acabaría dibujando al superhéroe más famoso del mundo? -No, nunca me había imaginado llegar a dibujar a Superman o Hulk. Empecé en el mundo del tebeo como un hombre-orquesta. Era mi director, mi guionista, mi dibujante... Quería crear mis pequeñas historias, pero me planteé el dedicarme a personajes más comerciales para poder ganarme la vida y mantener a mi familia. He podido dibujar a Superman y a Hulk, pero no podría asegurar si es por suerte o porque tengo un poquito de talento. -¿Qué características tiene un superhéroe? -Supongo que las mismas que cualquier personaje líder de un tebeo. No hay ninguna receta. Los superhéroes lo pueden ser por muchos motivos: algunos de ellos han tenido un pasado oscuro; otros viven episodios de conflicto interior, una lucha psicológica que les obliga a actuar de una forma que ellos no quieren. -¿En qué se diferencian Superman y Hulk? -Necesitaría mucho tiempo para poder describirlos, pero creo que la principal diferencia es que Hulk es una figura que tiene claroscuros. Tiene el mismo poder que Superman, pero debe estar continuamente ejerciendo un equilibrio entre el bien y el mal que viven dentro de él. Mientras, Superman es brillante, admirado y alabado por su público. Creo que los dos héroes son las caras de una misma moneda. -¿Qué es lo que siente cuando ve a sus personajes en la gran pantalla? -Me siento muy orgulloso de formar parte de algo tan grande. Es interesante, porque puedes ver nuevas interpretaciones de un mismo héroe. Casi siempre me siento inferior, en parte, al ver el trabajo que hacen otros con los mismos protagonistas que yo utilizo. Creo que es bueno que estén en la gran pantalla, porque llegan a más público. -¿Cuáles son sus próximos proyectos? -Estoy trabajando desde hace un año y medio en una historieta de Superman que tendrá unas 200 páginas. Será la primera vez que me encargo de todo el proceso de dibujo. También trabajaré para una editorial francesa.