ESTE VERANO hubo suerte y la llamada canción del verano parece haberse desplazado al campo del spot publicitario, algo insólito y que se presta a muy jugosas interpretaciones. Sobre todo considerando que la campaña del sorteo extraordinario de agosto promovida por la ONCE, va directamente a la yugular de un mercado que cada temporada nos machaca los oídos con canciones cuyo talento se muestra en desbandada ( Aserejé el pasado año y Hasiendo el amor ahora, dos prodigios de letra y música...). Y en esto que llegan los de la agencia Tándem y dan el cante del verano (y nunca tan a cuento). Para bailar crearon Medusa del amor , que es un Aserejé de lo más vivo y para cantar La cremita y Las tapitas . Este último dice algo así como ¿ Que qué es lo que tengo? Tengo gambas, tengo chopitos, tengo croquetas, tengo jamón... Prodigiosa letra. Algo habrán conseguido cuando en cualquier sarao que se precie, o cuando la chavalada está de juerga, los temas arrasan frente al timo de las discográficas convencionales, empeñadas en arañar unos euros al respetable con basura acústica. Lo más atrevido de todo es que los propios creativos y todos sus empleados participaron en las composiciones y en poner caras y cuerpos a los spots. Macanuda revolución.