La huelga de los trabajadores del espectáculo amenaza con arruinar los eventos de verano. El mítico festival de Aviñón fue suspendido por primera vez en medio siglo
10 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los actores catalanes Juan Loriente y Juan Navarro tenían previsto viajar a la ciudad francesa de Aviñón el próximo día 24 para presentar su último montaje teatral, titulado La historia de Ronald, el payaso de McDonald's. Pero ya no lo harán. La huelga de los trabajadores del espectáculo que sufre desde hace días el país vecino impedirá que en la ciudad de los Papas se alce el telón de un festival que soporta más de medio siglo historia a sus espaldas y que incluso se mantuvo a flote durante las revueltas estudiantiles de 1968. Pero el certamen de Aviñón, que cada año genera unos ingresos de 40 millones de euros, no es la única víctima. Las protestas de los llamados trabajadores intermitentes del espectáculo también obligaron a cancelar representaciones de ópera y danza por todo el país y a suspender festivales como el de lírica de Aix-en-Provence, las Tombées de la nuit (Caída de la noche) de Rennes, las Francofolies (Francolocuras), de La Rochelle, mientras se teme que pueda ocurrir lo mismo con el Festival Intercéltico de Lorient, que cada año cuenta con una notable presencia gallega. La propuesta lanzada por el Gobierno francés para recortar el seguro por desempleo de los intermitentes del espectáculo ha puesto en pie de guerra a este colectivo. Tanto, que incluso agitó el espíritu de personajes míticos como la actriz Catherine Deneuve o el madurito rockero Johnny Hallyday, que no dudaron en alinearse solidariamente con esos trabajadores, a veces compañeros, que suelen cargar con los bafles y afinar la iluminación en cualquier espectáculo. Para el Gobierno de Jean-Pierre Raffarin las protestas se han convertido en un hueso duro de roer.