Beth espera romper esta noche el maleficio español de 32 años sin ganar Eurovisión

La Voz AGENCIAS | RIGA

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Las encuestas sitúan a la catalana entre las favoritas, pero ella teme que se castigue a España por la guerra -Se calcula que 400 millones de personas de los cinco continentes verán el concurso

23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Todo está preparado para que hoy a partir de las nueve de la noche se celebre en la capital de Letonia, Riga, el certamen de Eurovisión, que cumple 48 años, y en el que España no triunfa desde hace 32. Son 26 los países que acuden a la cita -dos más que otros años- y 400 los millones de personas que seguirán el veterano concurso, no sólo desde Europa sino también desde todo el globo -África (Egipto), Asia (Jordania, India y Hong Kong), Oceanía (Australia y Nueva Zelanda) y América (Estados Unidos y Canadá)-. En este maremagno de cantantes, músicas, idiomas y aficiones, destacan las siempre polémicas rusas de Tatu (un dúo de adolescentes que ejercen de lesbianas) y, según las encuestas y los foros de Internet, la española Beth. Su caso fue singular porque, tal y como ella misma reconocía, no se veía en Riga y ni siquiera le gustaba la canción elegida, Dime , un tema compuesto por Jesús María Pérez y Amaya Martínez, del grupo bilbaíno Andermay. Sobre el escenario del Skonto Hall bailará Beth con tres chicas, Judith, Vanesa y Brigitte, y dos chicos, Tony y Jesús, una coreografía de Marieta Calderón. Al principio le costó hacerse con el lugar porque no se oía, pero «lo han solucionado -decía ayer- con un pinganillo de esos que se ponen en el oído. Ahora todo va muy bien, y los bailarines y el coroson fantásticos. El sonido es muy bueno y el escenario muy gracioso, parece que estás en una lluvia de estrellas, es muy festivalero». No era fan Lógicamente, habló del resultado: «Vencer sería estupendo, pero hay muchos factores ajenos a la música que rodean al festival», en clara referencia al posicionamiento de España en la guerra de Irak. De hecho, Beth añadió: «Espero que la gente vote a la canción y no piense en otras cosas, como que España ha apoyado la guerra contra Irak o que prefieran votar a su país vecino». Ella sabe que el festival es un fenómeno aparte, y aunque confiesa que desde pequeña se había olvidado de la cita eurovisiva, ahora le ocurre lo mismo que a otros participantes: «Nos vemos metidos en una movida muy grande, con gente que aunque parezca mentira siguen día a día y año tras año el festival». Como el resto, decidió disfrutar del espectáculo porque «sino no merece la pena estar aquí». Asegura que lo está haciendo, «sobre todo, porque hay muy buen rollo con el equipo, desde los técnicos a Ángel, uno de los profesores, que está siempre gastando bromas. Además está casi toda mi familia». Detrás de Tatu Beth actúa de número doce, tras casi una hora de festival y no sólo lo hará en medio de la lista -un puesto malo- sino que también será detrás de las rusas, el dúo Tatu, favoritas y muy polémicas. Sobre ellas, dijo: «Las conocí estando ya en la Academia de Operación Triunfo. He escuchado de ellas dos singles, el que conoce todo el mundo ( All the things she said ) y la canción del festival, de la que me gusta la base electrónica que llevan, pero no veo que sea muy eurovisiva». Ella apuesta por el grupo belga, Urban Trad, con su cantante gallega a la cabeza. Sea cual sea su posición final, en el pueblo minero de Suria (Barcelona) se va a celebrar una fiesta, ya que de entre sus seis mil habitantes ha salido una joven famosa con rastas, piercings y una voz singular.