Noa actúa esta noche en el Coliseo coruñés, una tierra donde tiene amigos entrañables, como Carlos Núñez, «un artista maravilloso y un hombre realmente dulce. ¡Incluso he tenido la oportunidad de cantar en gallego con él!»» -En «Now», asegura estar influenciada por el nacimiento de su hijo... -Convertirme en madre ha hecho de mi una mejor persona. Soy más sincera y más honesta, sin dejarme influenciar por cosas superfluas. -¿Cómo es este disco? -En mi opinión, este es mi mejor álbum hasta la fecha, porque sugiere más respuestas que preguntas. Quizá por ser madre, hay un gran sentido de autoaceptación, madurez, suave melancolía, amor desbordante y esperanza... y también un poco de humor. -Como israelí, ¿tiene esperanzas de que acaben algún día los conflictos? -¿Esperanzas de que acaben? ¡Sí! ¿Pronto? No lo sé. El camino es el diálogo, el respeto, la disculpa mutua, la desaparición de las amenazas ideológicas... Y después los detalles de crear un Estado palestino independiente de Israel.. -En «Now» ha colaborado con una artista palestina, Mira Awad. ¿Qué destacaría de este encuentro? -Nos convertimos en grandes amigas, nos divertimos mucho juntas. Tenemos tantas cosas en común... Sentimos miedo por las mismas cosas, estamos igualmente esperanzadas... Ambas creemos que sólo existe una solución: la comunicación no violenta, el diálogo, el respeto, la compasión y compartirlo todo. -¿Qué espera del futuro? -Creo que la fusión cultural es genial, pero no una necesidad. Nada es necesario excepto el puro arte; honestidad y pureza en la mente del artista. En este mundo globalizado, hay que trabajar para preservar las culturas, no sólo para mezclarlas. Aunque al mismo tiempo, el mestizaje es divertido e interesante.