Hoy se cumplen 25 años de la muerte de «El Rey»: inventor del lenguaje básico del rock, drogadicto, voz excepcional y centro de una gran campaña de márketing
15 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.¿Quién fue Elvis? ¿El responsable de popularizar el rock en todo el mundo? ¿El actor mediocre que aparcó la música para ganar dinero con las películas? ¿El drogadicto que vivía en una juerga sin fin? ¿El visionario de los 70 que se vestía de lentejuelas y practicaba kárate en el escenario? A principios del siglo XXI, las distintas caras de Elvis Aaron Presley parecen haberse fundido en un objetivo común: obtener dinero de su legado. El Elvis del márketing A un mito se le puede sacar mucho jugo monetario. Y eso lo saben en Elvis Presley Enterprises. El primer paso de la gigantesca campaña promocional que se avecina debido al 25 aniversario de su muerte lo dio Nike. Una hábil remezcla de una canción de El Rey (A little less conversation) sirvió de banda sonora al anuncio de la marca deportiva para el Mundial de Corea y Japón. Tom Kolkenborg, conocido como JXL, fue el resposable de crear la primera remezcla de un tema de Presley permitida por sus herederos. El segundo escalón de esta estrategia de márketing se subi?á el 23 de septiembre con la edición del plato fuerte de la elvismanía: el recopilatorio Elvis 30 # Hits , que recoge treinta de sus éxitos remasterizados digitalmente. La inversión en la campaña publicitaria del disco rondará los 25 millones de euros. Para los completistas, la discográfica RCA/BMG también vende?á un set de cuatro discos bajo el título de Elvis: Today, Tomorrow and Forever . Dos libros completarán la apuesta: The Elvis Treasures y The Girl's Guide to Elvis . Una productora tan alejada del lema sexo, drogas y rock como Disney también se apuntará a la fiebre. Así, el filme de animación Lilo y Stich (cuenta la historia de una niña que adopta a un perro extraterrestre) tendrá como banda sonora varias canciones del rey del rock. Playstation será otra de las empresas con la que Elvis Presley Enterprises tiene una alianza estratégica. O sea, que habrá un vídeo juego de Elvis. McDonalds tampoco ha dejado pasar la oportunidad, e incluirá figuras del artista en sus cajas de fast-food . También habrá una línea de ropa, que será confeccionada por Lansky Brothers. En suma, habrá que irse al Tercer Mundo para evitar a Elvis. El Elvis de actitud rock Elvis no inventó el rock (quizá sí fuese el primero en fusionar country y blues para crear el rockabilly). Pero cuando en 1954 editó su primer sencillo (el That's All Right Mama de Arthur Crudup), inventó la actitud rockera clásica: una presencia que destilaba sexualidad (esa pelvis de goma) y un poderío vocal que bebía de la música negra. Las míticas grabaciones realizadas para la Sun Records ( Blue Moon of Kentucky , Baby Let's PLay House o Mistery Train , por ejemplo) definieron el lenguaje del rock. En 1955 ya era un ídolo en el área de Memphis, y su agente, el mefistofélico Coronel Tom Parker gestionó su paso del pequeño sello Sun Records a la compañía RCA por 35.000 dólares (una pequeña fortuna) y un lujoso cadillac para el cantante. Nació un nuevo Elvis. Elvis deja el camión Con su entrada en RCA, Elvis dejó de ser un miembro del white trash (el término basura blanca definía a las clases obreras más humildes) y se convirtió en una estrella. Atrás quedaba su duro trabajo de camionero, la pobreza de su infancia en Tupelo (nació allí en 1935) y en Memphis, como único superviviente de los gemelos (su hermano murió al nacer) de Gladys Smith y Vernon Presley. Perfecto conocedor de su magnetismo sexual, Elvis se convierte durante 1956 en el ídolo de una legión de adolescentes chillonas. Con su primer sencillo para RCA, Heartbreak Hotel , Elvis se transformó en el cantante número uno de EE. UU. La industria pronto fue despojándolo de su animalidad rockera para dirigirlo a baladas que lo hermanaban con artistas como Dean Martin. Pero a pesar de esos recortes estéticos, Elvis seguía escandalizando al pacato Estados Unidos y, por ejemplo, en su aparición en el celebérrimo programa televisivo de Ed Sullivan sólo lo enfocaron de cintura para arriba, para que la cámara no recogiese sus movimientos pélvicos. En 1958, su carrera tuvo otro corte: recibió la llamada del ejército. Elvis después de la «mili» Dos años en una base estadounidense de Alemania como soldado. Otro artista habría cavado su tumba con ese parón. Pero RCA había sido previsora y tenía suficiente material grabado de El Rey para que su ausencia no se notase. Cuando en 1960 dejó el ejército, su fama no había descendido un ápice. Su regreso propició un encuentro histórico entre El Rey y La Voz , es decir, Frank Sinatra, que lo tuvo como estrella invitada en su programa televisivo. Posteriormente, Mia Farrow (una de las esposas de Sinatra) le contó a Elvis que su marido no soportaba estar en la misma habitación que él. En esa ocasión, Sinatra trató en público con desdén a Elvis, que cobró 100.000 dólares por diez minutos en el plató. Poco después, Presley salió con una ex-novia de La Voz , Juliet Prowse, sobre lo que Sinatra (según recoge J. Randy Tamborrelli en su biografía A su manera ) comentó: «Que quiere follarse a Elvis Presley... bueno, allá ella. Pero va a sufrir una auténtica decepción después de haber estado conmigo. ¡Ja!». A esas alturas, la música era secundaria frente a Hollywood. En los sesenta, Presley llegó a rodar tres películas por año (actuó en treinta). Era un recurso para ganar dinero fácil. Cuando los Beatles lo visitaron en su mansión de Los Ángeles en 1965 (el grupo lo cuenta en las memorias The Beatles Antología ), John Lennon le preguntó si tenía alguna idea nueva para otra película. «Seré un muchacho de campo que conoce chicas y canta canciones», respondió entre sonrisas. «La última vez que nos alejamos de esa fórmula perdimos dinero», añadió. La entrada de los fab four en el mercado americano (Elvis quiso impedirla acusando a los Beatles ante el FBI de inducir a la juventud a tomar drogas) acabó con su reinado en el rock en 1964. Parecía su tumba comercial, pero a Elvis todavía le quedaba magia. En 1967, Elvis se casa con Priscilla Beaulieu, que un año después concibe a su única hija oficial: Lisa Marie (ex-esposa de Michael Jackson y actual señora de Nicholas Cage). La vida familiar no le impide caer en una espiral de drogas (provocada, entre otras cosas, para evitar su tendencia a engordar). Sin embargo, a nivel creativo, revive. En esa época, edita clásicos como Suspicious Minds o In The Ghetto , y actua en directo con frecuencia. Mientras, su matrimonio se rompe y es raro verlo salir, salvo para cantar, de su mansión de Memphis, Graceland. Para sus detractores, los trajes de lentejuelas y sus movimientos de kárate en el escenario lo convierten en un monigote. Pero sólo hay que escuchar sus grabaciones en vivo para comprobar la fuerza vocal que muestra en unos conciertos plagados de country y blues. Sin embargo, las drogas lo matan un día como hoy de 1977 en Graceland. Finaliza su vida y comienza el mito.