Una extensa biografía explora la faceta oculta del mito Bob Dylan

TOMÁS GARCÍA YEBRA MADRID

TELEVISIÓN

A pesar del estrepitoso ruido de los chicos y chicas de Operación Triunfo es muy probable que todavía quede alguien que escuche a Bob Dylan. Dylan, el hombre de andares desgarbados, fue un autor de culto, un cantante solitario e inconformista que quedará indisolublemente unido a una década: los años sesenta. Sus seguidores pueden felicitarse. La editorial Mondadori acaba de lanzar Bob Dylan. La biografía, un exhaustivo estudio (casi 600 páginas) sobre uno de los mayores talentos musicales del pasado siglo, además de pionero de la canción-protesta. En este denso estudio, que lleva la firma del crítico británico Howard Sounes, no hay rincón de la vida y de la obra de Dylan que quede sin desmenuzar. Su reputación, sin embargo -apunta Sounes- no residió en su éxito musical. «A lo largo de sus cuarenta años de carrera, Dylan ha vendido más de 56 millones de álbumes en todo el mundo, incluyendo más de 23 millones en Estados Unidos. A pesar de que estas cifras puedan parecer desorbitantes, resultan mucho menos importantes si se tiene en cuenta que Los Beatles, contemporáneos suyos, cuentan con unas ventas mundiales que ascienden a los 600 millones». Dylan nunca consiguió que sus temas se encaramaran entre los más vendidos. Jamás colocó una canción en el número uno de ventas: ni dentro ni fuera de Estados Unidos. A pesar de ello, fue un mito en su época y sigue siéndolo en la actualidad. «Los grandes álbumes de Bob Dylan -afirma el autor del libro, como Blonde and blonde y Blood on the Tracks- son verdaderas piedras de toque de la cultura popular, trabajos de una profundidad y calidad tales que lo sitúan entre las primeras filas de los artistas de todo el mundo». El chico de apariencia frágil y de ojos intensamente azules continúa subiéndose a los escenarios y susurrando a media voz Blowin in the wind.