«Mareas vivas» emprende su décima etapa en una línea muy «coral»

REDACCIÓN A CORUÑA

TELEVISIÓN

El barrendero que llevó Viriato a Portozás se queda como un nuevo vecino

13 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La serie producida por Voz Audiovisual para la TVG Mareas vivas inicia mañana lunes una nueva etapa, la décima, en la que se contarán nuevas aventuras en la imaginaria pero más que creíble villa de Portozás. En esta etapa que ahora comienza, la ficción se afianza en su modelo de serie coral, con muchos personajes que entran y salen del mundo de Portozás y sin un protagonista exclusivo. Habrá, como es lógico, entradas interesantes, y despedidas sonoras. Uno de los cambios que más van a notar los espectadores es el afianzamiento del personaje del barrendero en la trama del pueblo. Este personaje es introducido en Portozás por Viriato y poco a poco va cobrando protagonismo, lo mismo que Viriato, que trabaja con María en el ayuntamiento. Esta tendrá sus más y menos con Andrés, que en la anterior etapa se fue a Bruselas. Los guionistas han preparado sorpresas destacadas, pero sobre todo se potencia el género coral y el tratamiento de asuntos que son habituales en cualquier pueblo. Emblemática La actualidad manda y a lo largo de los trece capítulos que conforman esta décima etapa se abordarán asuntos sociales que preocupan a cualquier gallego. Mareas vivas es una serie emblemática en la Televisión de Galicia, ya que su irrupción en las parrillas de la cadena autonómica revolucionó las audiencias de los lunes. Seguida por miles de gallegos, en estos cuatro años, las andanzas de los vecinos de Portozás se han convertido en algo tan habitual y cotidiano que la villa que sirve de escenario a la serie, Laxe, es denominada por su nombre ficticio por muchas personas que, cada verano, se acercan a la localidad para conocer de cerca cómo es ese Portozás que entra en su casa los lunes.