Bardem despierta del sueño americano

BEATRIZ PALLAS A CORUÑA

TELEVISIÓN

El actor español no ocultó un gesto de decepción al oír el nombre de Russell Crowe como mejor actor Tuvieron razón quienes decían que Javier Bardem no ganaría. El propio Bardem defendía esa teoría, aunque en los últimos segundos, mientras Hillary Swank anunciaba las nominaciones, el corazón se le puso a dos mil. El nombre de Russell Crowe saliendo del sobre le hizo relajar el cuerpo con un leve gesto de decepción, que luego desahogó bailando por los principales locales de Hollywood y convirtiéndose en el «corona-man», en homenaje a la cerveza con la que celebró su derrota y despertó del sueño americano.

26 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Mientras desfilaba por la alfombra roja con su traje de Armani, entre el griterío de la multitud, rodeado de archifamosos y bajo carteles con su cara, Javier Bardem se paró de pronto y besó a su madre como le asaltara la necesidad de poner los pies en la tierra. Y continuó concediendo entrevistas sin salirse de su papel de relaciones públicas, aprovechando cada plano para hablar maravillas de Antes que anochezca y recordar que está en la cartelera, a disposición del público. Bardem se mantuvo muy profesional y sin perder el norte. A pesar de las flores que le han llovido en los últimos días, sigue sin verse como miembro «del circo de Hollywood» ni tiene ningún interés en irse a vivir a Los Ángeles para trabajar en el cine americano. Agradecido por el detalle que tuvo Winona Ryder al salirse del guión de la ceremonia para hablar de él, Bardem celebró la derrota en la fiesta que organizó la película mexicana Amores perros acompañado por una de las amistades que cosechó en Hollywood, Sean Penn. Su única intención ahora es volver a trabajar, sea donde sea, pero no a cualquier precio.