Los productores de cine se enfrentan a los exhibidores para evitar que en cinco años desaparezca esta medida El teórico consenso con el que el sector audiovisual acudía al Congreso para debatir la ley del cine se rompió ayer después de que los exhibidores y la sociedad de autores se mostraran, por sorpresa, partidarios de suprimir la cuota de pantalla del cine europeo, el asunto más controvertido de la nueva ley. Esta fisura contrasta con la promesa realizada por representantes oficiales de que se estudiará una posible ampliación de dicha cuota, precisamente ante las presiones de un sector teóricamente unificado.
07 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El choque de intereses entre dos de las tres ramas de la cinematografía española, productores y exhibidores, pone en peligro prolongar más de cinco años la cuota de pantalla para producciones europeas. La división quedó patente tras las intervenciones en el Congreso de los representantes de la Asociación de Productores Audiovisuales y la Academia de Cine. Eduardo Campoy y Marisa Paredes, respectivamente, consideraron que suprimir en cinco años la cuota «sería el fin del cine español». Ambos solicitaron además que se refuerce esta medida y Campoy llegó a pedir que sean dos, y no tres, los días de cine foráneo por uno europeo. «No debe darnos vergüenza defender nuestro cine», dijo el productor. Campoy denunció además la falta de cumplimiento de las cadenas de televisión. Según Marisa Paredes, «si desaparece la cuota habrá que establecer medidas para que el cine español no desaparezca». Por su parte, el también productor y distribuidor Enrique González Macho pronosticó que el fin de la cuota en cinco años pondrá «en el corredor de la muerte al cine español».