«Me duele que se intente hacer sombra a Del Riego»

LAURA S. FILGUEIRAS VIGO

TELEVISIÓN

Xosé Luis Franco Grande, escritor El escritor tomiñés Xosé Luis Franco Grande ha decidido reunir en un libro la amplia personalidad de Francisco Fernández del Riego. El presidente de la Real Academia Galega es el protagonista de esta biografía, en la que se recogen aspectos profesionales y personales de uno de los galeguistas más ilustres de este siglo. La amistad entre Franco Grande y «don Paco», que dura ya más de cuarenta años, hizo posible que el libro cuente con fotos comunes de ambos autores, además de anécdotas personales hasta ahora inéditas.

01 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El escritor gallego Franco Grande afirma que cuando recibió el encargo, por parte de la editorial Ir Indo, de realizar una biografía sobre su amigo aceptó sin el menor reparo. Son más de cuarenta años de amistad en los que han compartido anécdotas y vivencias ahora recogidas en Francisco Fernández del Riego. _¿A quién va dirigido el libro? _Es una obra divulgativa sobre todo para escolares. Son 63 páginas con muchas fotografías que ilustran diversas situaciones y dan una idea de la personalidad de este hombre. _¿Por qué fue Fernández del Riego el escogido? _Porque es una persona con una dimensión popular importante que no existe desde Otero Pedrayo o Murguía. Para la gente es un referente, porque se da cuenta de la coherencia de este hombre en la cultura. _¿Se conocen desde hace mucho tiempo? _Desde los años 50. _¿Qué destacaría de la figura de Del Riego? _La coherencia demostrada a lo largo de su vida, además de su entrega y dedicación total a este país. Dio a conocer cosas de Galicia en una época muy difícil. _¿Y de su personalidad? _Me atrae la vitalidad juvenil que tiene a su edad. Además, desde que Paco es el presidente de la Real Academia Galega este organismo ha cambiado mucho, porque le ha sabido transmitir su vitalidad. _¿En qué sentido? _Todas las academias son inmovilistas. Desde que él está ahí ha conseguido cosas increíbles, como que personas que no querían estar dentro de la Academia ahora sí estén. El primero fui yo y el último Méndez Ferrín. Esto sólo lo podía conseguir un hombre como Francisco. Además cambia de actividad con mucha facilidad y su filosofía es: «Descanso cambiando de trabajo». _En el libro también se cuentan anécdotas... _Pues sí. Pero destacaría una que me impresionó. Sucedió en 1957, cuando íbamos en tren a casa de García-Sabell en Santiago. En Pontevedra subió un hombre que se sentó a nuestro lado. Paco me dijo que me callara y yo notaba tensión entre ellos. Cuando se bajó, Paco me dijo que ese hombre lo había torturado para que cantase y le había metido los puños en la boca. Pero él es una persona muy digna que procura no hablar de sus problemas. _¿Cree que se ha reconocido su labor lo suficiente? _Creo que sí, aunque lo que más me duele es que todavía hay gente a la que le gustaría que Paco estuviese en un segundo plano. Intentan hacer sombra a sus actividades y a su figura por celos.