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Siete especies que pueden «estrangular» a la flota española de Gran Sol

Somos Mar REDACCIÓN/ LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

Palangreros que faenan en Gran Sol, amarrados en Celeiro (Viveiro), en una foto de archivo
Palangreros que faenan en Gran Sol, amarrados en Celeiro (Viveiro), en una foto de archivo PEPA LOSADA

Pesca reparte los cupos por barco para garantizar el consumo «de una manera racional»

23 sep 2021 . Actualizado a las 04:45 h.

Noventa palangreros, arrastreros y volanteros, todos de fondo, componen la flota de bandera española con licencia para faenar en los caladeros del Atlántico nordeste, conocidos como Gran Sol. Merluza, rape y gallo sobresalen entre los peces que más les interesan, pero en los caladeros donde faenan hay muchos más, y los capturan aunque no quieran porque no pueden elegir lo que pica en sus anzuelos o cae en sus redes. Cada uno dispone de un cupo individual de las especies principales, pero comparten los de otras; entre otros motivos porque la cuota de España «es muy limitada» o ninguna. Obligados a declarar y a desembarcar todas las sometidas a topes, si se agota alguna de estas y no se consigue más, «podría suponer» el amarre forzoso de todos los barcos. «Para evitar su agotamiento prematuro» y garantizar que la contada cantidad asignada a la flota nacional «es utilizada de una manera racional», la Secretaría General de Pesca acaba de distribuir individualmente siete especies.

Es una medida con la que pretende impedir el estrangulamiento de esos pesqueros, traducción de la expresión inglesa «choke species», y cumplir con la obligación de desembarque. Al mismo tiempo, trata de contribuir a que cada buque «pueda gestionar su actividad a lo largo del año», pero el tope marcado para este 2021, precisa Pesca, no cabe considerarlo para posibles repartos futuros.

Distribuye por barcos y zonas los cupos de bacalao, carbonero, lenguado, merlán, ochavo, patudo y solla, pero recalcando que está prohibida la pesca dirigida de bacalao, merlán y solla. Aplicando criterios basados, entre otros, en las posibilidades de cada buque y en los recursos, reparte individualmente entre la flota de Gran Sol cantidades de bacalao, merlán, carbonero y patudo. Solo entre los arrastreros distribuye solla, lenguado y ochavo. Para facilitar el consumo de esos recursos, abre la posibilidad de una gestión individual o conjunta.