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¿Cuándo comeremos pescado artificial?

e. abuín REDACCIÓN / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

María Pedreda

Hay quien dice que grandes fortunas de EE.UU. están alentando formatos alternativos a los productos marinos con proteínas vegetales y células madre

22 ago 2021 . Actualizado a las 10:56 h.

¿Conspiración o conspiranoia? ¿Hay intereses ocultos en esa corriente ética (o pseudoética) que impulsa al veganismo y que demoniza el consumo de proteína animal? ¿Están grandes fortunas de EE. UU. como la de Bill Gates o Richard Branson buscando nuevos formatos a base de vegetales para sustituir al pescado como ya se hizo con la carne? ¿Comeremos pescado artificial? A Carlos Buxadé, doctor ingeniero agrónomo, catedrático y profesor emérito de la Universidad Politécnica de Madrid, no le cabe ninguna duda de que así será. «Hay mucho dinero detrás para conseguir que esta mentalidad [la de no sacrificar animales] prospere». Quizá no sea capaz de augurar qué parte de ese pastel de pescado coparán, pero sí de poner la mano en el fuego por que en el 2035 habrá todo un catálogo de productos de pescado elaborados a base de proteína vegetal al que se sumará el pescado in vitro. Hablando de llamas, a Buxadé casi lo mandan a la hoguera hace unos años cuando, en un foro parecido al del Congreso AECOC de Productos del Mar pero del sector cárnico, auguró que la proteína vegetal y las células madres iban a irrumpir en su mercado. Solo le retiraron la etiqueta de agorero cuando las hamburguesas de soja o el chopped de zanahoria coparon grandes espacios en el lineal de productos veggie. Y ahora preconiza lo mismo para el sector de productos del mar.

Es más, si aún no es posible encontrar filetes de merluza hechos con guisantes, garbanzos o algarrobas es porque todavía no se ha dado con la textura adecuada para recrear el pescado real, máxime en un mercado tan selecto como el español, acostumbrado a consumir productos marinos de verdad. Pero lo conseguirán. «Ya hay del orden de 20 empresas en este país que se han lanzado a desarrollar pescados y mariscos a partir de vegetales», dijo poniendo como ejemplo la alianza de la mayor empresa de productos congelados española, La Sirena, con Zyrcular Foods, especializada en desarrollar productos con proteínas alternativas».

Es esa una adaptación necesaria y «si no la hace la industria pesquera actual, se la harán. El mercado no va a esperar». Porque, además, este ha cambiado con la pandemia. El covid 19 ha convertido en compradores a los que antes eran clientes. Menos fieles, más exigentes y, sobre todo, emocionales, no racionales. Se guían por la emoción, no por la razón. «Uno de los cambios fundamentales que ha traído el covid 19 es que ha dado una prevalencia absoluta a las emociones y a la inteligencia emocional frente al raciocinio y la inteligencia natural», advierte Buxadé. Y esto «ha venido para quedarse y nada va a volver a ser lo que era». Ha habido una evolución en el mercado similar a la tecnológica y, así, igual que un niño de 4 años maneja un móvil como si naciera con él, la segunda edad tiene una actitud hacia el mercado totalmente diferente de la cuarta y la quinta.